Por: Aldo Defilippi
Diario Correo , Lima – Perú
 
La semana pasada comentaba sobre la necesidad de replicar programas exitosos de creación de capacidades empresariales, como los del Proyecto PRA, para potenciar el aprovechamiento del APC Perú-Estados Unidos y otros acuerdos negociados, particularmente en las regiones más deprimidas del país. Y es que, bajo su enfoque de demanda, este tipo de programas han permitido vincular a muchos productores y asociaciones con el mercado y consolidar ventas gracias al apoyo técnico desplegado para superar problemas de oferta insuficiente u obstáculos para cumplir con los estándares requeridos.

 

Un ejemplo de ello es el caso de la trucha andina que, gracias al apoyo del proyecto PRA (Proyecto de Reducción y Alivio a la Pobreza auspiciado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional en el Perú, USAID Perú) en el Corredor Económico de Junín, se exporta de manera creciente a mercados exigentes como Estados Unidos, Noruega, Canadá, Suecia, Bélgica, Luxemburgo, Holanda y España, lo que evidentemente tiene un efecto sobre la generación de empleos en la zona e incide en la reducción de la pobreza.
 
Recordemos que la trucha es un pez de altura ubicado mayormente en lagos y lagunas, lo que determina una ventaja comparativa para su producción en la sierra peruana. No obstante, se observa que sólo el 0.1% de las más de 1,200 lagunas a nivel nacional con potencial para la crianza de truchas es utilizada. Así, resulta evidente que existe una importante oportunidad esperando por nosotros, y más aún con las cada vez mayores preferencias para acceder sin el pago de aranceles a los mercados más importantes del mundo. Y es que en nuestro país existen condiciones privilegiadas para el desarrollo de la acuicultura en general, y especialmente en regiones como Junín y Puno, por lo que resulta urgente impulsar el desarrollo de esta actividad con miras a la exportación con el objetivo de dinamizar la economía de dichas regiones y promover la descentralización de los beneficios del comercio exterior a nivel nacional.  
 
Hoy en día, la trucha andina de Huancayo y Puno de la variedad Arco Iris es exportada principalmente por la empresa Piscifactoría de los Andes, que con el apoyo del Proyecto PRA logró identificar pequeños productores para la provisión de insumos y mejoró su logística y sus técnicas de eviscerado y fileteado. Ello sin duda alguna contribuyó al éxito observado y a la expansión de sus ventas en el mercado internacional. De esta forma, la asistencia técnica del PRA permitió mejorar la eficiencia de la empresa para hacer frente a la demanda internacional y ampliar sus ventas, con el consecuente efecto en empleos.
 
Se estima que con el impulso del APC Perú-Estados Unidos y el Acuerdo de Libre Comercio con Canadá las exportaciones de trucha podrían dispararse rápidamente, y ello sin duda beneficiará a muchos peruanos. Sin embargo, lo mismo sucederá con una infinidad de productos peruanos de gran potencial, pero para que estas oportunidades se traduzcan en una realidad resta aún un mayor esfuerzo. En ese contexto, el apoyo de programas de asistencia técnica y generación de capacidades resultará esencial. Empecemos a sumar esfuerzos.