MURCIA (La Verdad).- El atún rojo de las granjas de engorde goza de buena salud y está libre de peligros. La Consejería de Agricultura y Agua ha hecho público un estudio que confirma la ausencia de virus en la carnada usada en la alimentación del pescado, con lo cual, el riesgo de transmisión de enfermedades víricas en las granjas del litoral levantino a «es inexistente en las partidas analizadas».

 

El estudio tenía por objeto analizar «los riesgos potenciales sobre otras especies marinas que podía tener el uso de carnada en la alimentación de peces y la introducción de enfermedades exóticas en las instalaciones de acuicultura y en la fauna ictícola local». En la Región de Murcia están registradas nueve de las doce granjas de engorde de atún autorizadas en el litoral español, donde la alimentación se realiza exclusivamente mediante carnada compuesta por ejemplares completos de peces, de pequeños pelágicos y moluscos cefalópodos.

Según el director general de Ganadería y Pesca, Adolfo Falagán, «la cantidad de carnada necesaria para alimentar a estos animales es muy considerable, ya que se estima una ingesta diaria de entre el 2 y el 10% de su peso corporal». La Consejería realiza una serie de controles regulares, en el marco del Programa Piloto de Vigilancia Epidemiológica en Animales Acuáticos en aguas interiores de la Región de Murcia, iniciado en 2006.

El objetivo, según Falagán, es «valorar de forma práctica la posibilidad de transmisión de enfermedades víricas a la fauna silvestre local y al resto de granjas de acuicultura situadas en la zona». Para este estudio, los técnicos de la Consejería recogieron muestras de la carnada utilizada en la campaña de engorde de atún rojo 2006-2007, realizada en dos zonas de producción, los polígonos acuícolas de San Pedro del Pinatar y El Gorguel, en Cartagena.

Las especies utilizadas e identificadas en las muestras fueron la caballa, estornino, sardina y alacha. El origen de estos peces «puede estar localizado en caladeros distintos a los mediterráneos», lo que obliga a «valorar el posible papel de esta carnada como vehículo para la introducción de enfermedades exóticas, ya que diversos estudios y autores consideran esta posibilidad en otras zonas del planeta». Los ejemplares recogidos fueron llevados al Centro de Recursos Marinos de San Pedro del Pinatar, donde se extrajeron muestras que fueron enviadas en condiciones de frío al laboratorio virológico del Centro de Investigación de Sanidad Animal del Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Marina (INIA), en Madrid. Los resultados obtenidos indicaron la ausencia de cualquier virus patógeno viable.

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