Por: Eva Sanromán
(El Comercio Digital).- Las intenciones del Ayuntamiento de Piloña con respecto a la recuperación de la zona de la piscifactoría de Infiesto comienzan a andar. Para empezar el haber municipal cuenta ya con un anteproyecto de lo que, para ellos, sería lo ideal a realizar en este lugar tan emblemático y significativo del concejo.

 

Pero no sólo será una recuperación para que la estética del lugar adquiera una mejor imagen. Los documentos con los que trabajan en el Consistorio tienen visos más productivos. Y es que la creación de un centro ictiogénico en la zona elevaría a cuatro millones de alevines de trucha y salmón la producción anual de la piscifactoría. Una cifra sustancial que aliviaría muchas necesidades de las distintas cuencas y que dobla, literalmente, a la producción actual.

Porque la media de 30.000 licencias de pesca que se expiden por temporada en la comarca lleva de la mano la necesidad de una repoblación constante. Esto, traducido en el proyecto para el municipio, vio la solución en una remodelación de la instalación actual que permita un desarrollo sostenible de los recursos acuícolas y que mejore en lo posible la recuperación de especies en las cuencas fluviales. Parece pues, a priori, que el proyecto daría un gran empujón a la pesca en esta zona y pondría en valor la instalación que actualmente se erige junto a la carretera que une Infiesto con Espinaréu.

Con el objetivo claro, los técnicos comenzaron a elaborar el anteproyecto siguiendo las directrices marcadas por el gobierno local. Y éstas comenzaban por ordenar la zona. La primera instalación data del año 1906 y sobre su base se han ido haciendo las adaptaciones necesarias según las necesidades de repoblación y las nuevas tecnologías con respecto a la producción de peces.

En un primer momento la piscifactoría se ubicó lejos del nacimiento de los manantiales del río. Entonces era una época en la que la calidad del agua poco tenía que ver con la que hoy presentan las cuencas. Pasado el tiempo, más de un siglo después, la intención es modernizar la infraestructura y la forma de productividad que ésta alberga.

Por eso, esperan poder desarrollar en cuatro fases esa reforma integral que se acometerá. Por una parte estaría el sistema de tratamiento de aguas. Por otra el mantenimiento de reproductores. La tercera sería una sala de incubación y primer alevinaje y la cuarta una nave de alevinaje.

Concluidas las cuatro fases el siguiente paso a dar será trasladar a las piscinas de cría a los alevines que hayan ya aprendido a comer con una edad de tres o cuatro meses. Será entonces cuando se haga la repoblación de primavera. Cuando otros cumplan los seis y siete meses de vida estarán listos para repoblar las cuencas en la época otoñal.
Sin financiación

Así que todo está preparado para poner en marcha este proyecto que, sin duda, dinamizaría esta hermosa zona de Infiesto. Pero, por el momento, el Ayuntamiento sólo tiene un documento por el que le gustaría se siguieran los trazos del proyecto a ejecutar. Algo que, en realidad y al menos de momento, no depende de las apetencias municipales ya que éstas, por ahora, continúan sin financiación para esta iniciativa.

Pero lo cierto es que la idea de hacer algo en la zona de la piscifactoría no es nueva. Ya el gobierno popular presidido por Juan Roberto Pérez planteó en su momento la posibilidad de recuperar la piscifactoría y crear en ella un centro del Asturcón y la Trucha. Dos emblemas del concejo que se pondrían en valor en el mismo lugar y a cuya vera se crearía un área recreativa, recuperando también todo el entorno. La ya famosa falta de entendimiento entre el Ayuntamiento -por entonces conservador- y el Principado y los resquicios a sortear de Confederación Hidrográfica impidieron que la idea saliera a flote.

Sin embargo, el ejecutivo regional había hecho su trabajo. Tanto que incluso se llegó a hablar de financiación. El 14 de mayo de 2007 el propio presidente, Vicente Álvarez Areces, aseguró tener dos millones de euros -reservados en dos partidas distintas- para recuperar la piscifactoría piloñesa. Con esa financiación la antigua infraestructura prometía convertirse en un ambicioso centro sobre la pesca. Aquel proyecto contaba con dos actuaciones que, quién sabe, podrían retomarse en la actualidad. Por una parte estaban las inversiones previstas por la Consejería de Medio Ambiente y, por otra, por la de Cultura -que entonces encabezaba la piloñesa Ana Rosa Migoya-. Con respecto a la primera se habló en aquel momento de 1,2 millones de euros. Una cantidad suficiente como para crear el centro ictiogénico con la sala de incubación y alimentación y dos naves nuevas de alevinaje. La cifra era tan elevada porque en la mente del antiguo regidor estaba crear un edificio de nueva planta para albergar en él el centro ictiogénico.

Rehabilitación

De esta forma, y aquí entraba la inversión de Cultura, la antigua piscifactoría serviría para que, previa financiación de casi 800.000 euros, recuperara las antiguas balsas de piedra tras la rehabilitación del inmueble.

Las otras partes de aquel proyecto en el que decían estar trabajando los dirigentes regionales, extendían el recorrido por la zona, recuperándola por completo y convirtiéndola en un auténtico lugar de ocio y cultura piloñesa.

Ahora otro gobierno ha llegado al poder consistorial y quiere retomar ese proyecto, aunque reduciendo los gastos a más de la mitad. No quieren ya levantar un edificio de nueva planta sino recuperar y dignificar esta zona de Infiesto aún por descubrir.

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