Por Daniela Estrada
SANTIAGO (IPS).- Organizaciones no gubernamentales valoran las acciones del gobierno de Chile para mejorar las condiciones sanitarias y ambientales de la industria salmonera, pero reclaman que se frene su expansión y se den soluciones a miles de trabajadores despedidos por la crisis del sector.

 

"No podemos seguir limpiando la imagen del país a costa de los trabajadores. Hacia afuera estamos protegiendo al medio ambiente, pero hacia adentro, qué estamos haciendo. ¿Quién se responsabiliza de las familias de las personas despedidas?", preguntó Cecilia Millán, directora en Chile de la organización humanitaria internacional Oxfam.

Oxfam junto a la no gubernamental Fundación Terram lanzaron este lunes la segunda parte de su campaña "Sin miedo contra la corriente", destinada a denunciar malas prácticas sanitarias, ambientales y laborales en la industria salmonera mediante anuncios en la prensa escrita, Internet, radios y el transporte público.

En rueda de prensa, ambas organizaciones llamaron a las autoridades a no permitir la expansión del cultivo de salmones desde la región de Los Lagos, más de 1.000 kilómetros al sur de Santiago, hacia las más australes Aysén y Magallanes.

Según cifras del gobierno de Michelle Bachelet, hasta ahora en Los Lagos se han otorgado 474 concesiones para instalar centros de cultivo de salmones y truchas, correspondientes a 6.172 hectáreas. Las solicitudes en trámite llegan a 391.

En Aysén están operando 526 concesiones en 4.224 hectáreas. En estos momentos, las autoridades estudian 1.141 nuevas peticiones, que ocuparían 10.806 hectáreas. En Magallanes hay 41 concesiones en 181 hectáreas, y la cantidad de solicitudes en estudio asciende a 1.083, en unas 13.323 hectáreas.

Según las propias autoridades, en Los Lagos sólo quedarían dos áreas disponibles, y 68 en Aysén.

Chile es el segundo productor de salmón y trucha de cultivo del mundo, después de Noruega. La industria tuvo un crecimiento explosivo después de que ambas especies exóticas fueron introducidas en los años 80. En 2007, las exportaciones tuvieron un valor de 2.241 millones de dólares.

El auge de este sector, que genera 55.000 empleos en el país, fue frenado en julio de 2007 por la aparición del virus de la anemia infecciosa del salmón, (ISA, por sus siglas en inglés), que obligó a las empresas a cerrar muchas plantas de proceso y a cosechar antes a los peces.

Hasta el 29 de agosto había 25 centros de cultivo con "brotes" de anemia, 16 catalogados como "sospechosos", 35 en "descanso sanitario", sin peces y con programas de desinfección, y otros 81 en "cuarentena", donde no se ha detectado el virus, pero que se encuentran en áreas con ISA.

Un reportaje publicado el 27 de marzo de este año en el influyente periódico estadounidense The New York Times asestó otro duro golpe a la salmonicultura, al cuestionar las prácticas sanitarias y ambientales de las empresas, y la incapacidad de controlar la propagación de la enfermedad y el uso indiscriminado de antibióticos en los peces.

El gobierno optó por defender internacionalmente a la industria y crear el Grupo de Trabajo del Salmón, integrado por autoridades y expertos. Luego de 60 días de trabajo, la entidad, presidida por el ministro de Economía, Hugo Lavados, dio a conocer el 27 de agosto los avances logrados.

Lavados indicó que en diciembre estarán terminadas las modificaciones al reglamento sanitario, al reglamento ambiental para la acuicultura y al reglamento para la importación de especies hidrobiológicas, como las huevas de salmón.

También se fortalecerá el Servicio Nacional de Pesca, para mejorar la fiscalización de las empresas, y se contratará un estudio que defina los parámetros e indicadores adecuados para determinar la capacidad de carga de los ecosistemas marinos.

"Uno de los problemas actuales en la salmonicultura es el uso intensivo de antibióticos. A pesar de que están permitidos, pensamos que se debiera racionalizar el uso de éstos", reconoce el grupo en su informe. Por ello se elaborará un plan de manejo y empleo de esos medicamentos.

Aunque la Fundación Terram y Oxfam calificaron de "adecuadas" las medidas tomadas por el Grupo de Trabajo, cuestionaron que ninguna aborde la situación de los miles de trabajadores despedidos por la crisis originada por el virus ISA. "Se ha solucionado la mitad del problema. La otra parte son los trabajadores", indicó Millán, de Oxfam.

Según Lavados, son más de 1.000 las personas despedidas por el cierre de centros de cultivo y plantas de proceso. Pero, de acuerdo con las organizaciones no gubernamentales, la cantidad bordearía los 3.000.

Millán aseguró que hace un mes solicitaron a la Dirección del Trabajo que les entregara el número exacto de despidos en el último año, pero hasta ahora no han recibido respuesta.

Flavia Liberona, directora ejecutiva de Fundación Terram, afirmó que su organización le pidió al Grupo de Trabajo abordar la situación laboral, "lo que cual no fue aceptado".

En su informe social 2007, la Asociación de la Industria del Salmón de Chile (SalmonChile) destaca la existencia de una "mesa de diálogo" con los trabajadores de Los Lagos.

"Ésta ha logrado importantes avances en materias como capacitación, condiciones de las mujeres en la industria, seguridad laboral y la situación de los buzos, en aras de establecer a futuro un común acuerdo en estos ámbitos", afirma el texto.

El documento también informa de proyectos educativos, culturales y deportivos llevados a cabo por SalmonChile en las comunas y localidades en las que está presente.

Pero los activistas critican que una parte importante del sueldo que reciben los trabajadores esté sujeto al volumen de producción, aun cuando hay otros problemas que inciden en él, como el virus ISA, explicó Liberona a IPS.

"Si hay una epidemia, el que pierde es el trabajador y no la empresa", recalcó. Además, la industria posee la segunda mayor proporción de accidentes laborales del país y, en promedio, cada mes muere un buzo que trabaja en empresas contratistas, añadió. Fundación Terram conforma, junto a los no gubernamentales El Canelo de Nos y Centro Nacional de Desarrollo Alternativo, el Observatorio Laboral y Ambiental de Chiloé, con sede en Los Lagos, y con vinculación directa con los trabajadores del sector.

Pese a la crisis, en 2007 el volumen de las exportaciones de salmón y trucha creció en tres por ciento, mientras que su valor se incrementó en 2,6 por ciento respecto de 2006.

Fuente: http://www.ipsnoticias.net