BRUSELAS.- La Eurocámara propuso hoy que el Fondo Europeo de Pesca contribuya a la financiación de proyectos pesqueros y acuicultura en el contexto de la política de gestión integrada de las zonas costeras (GIZC).

 

En un informe aprobado hoy, los diputados sugieren dar prioridad a los planes de acuicultura que utilicen energías renovables y respeten los espacios protegidos europeos. Además, exigen un calendario claro para evaluar los progresos de la GIZC en la UE

El ponente del informe, Ioannis GKLAVAKIS (PPE-DE, Grecia), destaca que el Fondo Europeo de Pesca puede contribuir a financiar a largo plazo las medidas en el marco de la gestión integrada de las zonas costeras (GIZC), puesto que apoya acciones que contribuyen al desarrollo sostenible de las regiones pesqueras (§3). Según afirma el ponente, "este informe servirá para mejorar la coordinación con las cofradías de pescadores", puesto que se propone un órgano de coordinación unificado.
 
La Eurocámara propone que se dé prioridad en la GZIC a aquellos proyectos de acuicultura que utilicen energías renovables y que respeten los espacios protegidos de acuerdo con las normas ambientales europeas. Según los diputados, se deben incrementar los esfuerzos en materia de investigación en acuicultura para la implantación de sistemas de cultivo de producción intensiva en circuitos cerrados (§17 y 16).
 
El informe, que el pleno adoptó por 652 votos a favor, 14 en contra y 25 abstenciones, pide a la Comisión que, después de consultar a los Estados miembros, establezca un calendario claro para examinar los progresos realizados en la aplicación de la GIZC en la Unión Europea (§18).
 
Ordenación territorial adecuada
 
La Eurocámara subraya la importancia de una ordenación territorial adecuada (§10). Según afirma Gklavakis, "la viabilidad de la pesca y la acuicultura también se ve afectada por la transformación vertiginosa de las zonas costeras naturales en superficies artificiales. Entre 1990 y 2000 se estima que las superficies artificiales se ampliaron anualmente en 190 km2. El 61% de esta expansión se debe a la construcción de viviendas, el turismo y el ocio, que desplazan a otras actividades".
 
El ponente también asegura que "la ordenación regional se ha basado hasta la fecha en el desarrollo en tierra y no ha tomado en consideración las repercusiones del desarrollo costero sobre ciertas actividades marinas. Lo anterior ha llevado a la reducción de los caladeros y la degradación de los hábitats marinos, es decir, las zonas de alimentación, desove y reproducción de algunas especies".