MADRID (EFE).- Las depuradoras son las garantes de que los moluscos frescos lleguen en condiciones de consumo a supermercados y restaurantes, lo que aparece debidamente recogido en el etiquetado del producto.

 

El secretario de la Asociación Gallega de Empresarios Depuradores de Moluscos, Manuel García, ha asegurado a Efe que este tipo de empresas se encuentran en su mayoría en Galicia, aunque también hay algunas en Cataluña, País Vasco y Andalucía.

En Galicia se trata de un potente sector, que emplea a 1.200 personas -el 60 por ciento mujeres- y cuya facturación anual alcanza los 400 millones de euros.

Cada instalación requiere una inversión de 3 millones de euros y el proceso supone un coste añadido, ya que los moluscos deben pasar horas o días en sus piscinas en las que se elimina cualquier carga bacteriológica.

García explica que la depuración se tiene que hacer siempre con los moluscos que se comercializan en fresco porque las rías y el mar pueden estar puntualmente contaminados, por lo que no se deben consumir directamente ningún tipo de molusco.

La mayor parte de los moluscos que pasan por estas instalaciones son mejillones, ya que Galicia es la principal productora; sin embargo, también se depuran almejas, navajas o vieiras, berberechos y zamburiñas.

De las 40 empresas depuradoras con las que cuenta la Asociación en Galicia, sólo una está autorizada a comercializar la vieira en fresco, siempre que su nivel bacteriológico esté por debajo de un tope y siempre que se eviscere.

Sin embargo, la mayoría de las depuradoras están comercializando vieira procedente de Irlanda o Escocia, ya que hay una veda en todas las rías gallegas por el elevado índice de toxicidad que presentan en este momento.

El secretario de la Asociación Gallega de Empresarios Depuradores de Moluscos ha lamentado el suceso provocado por los mariscadores que se saltaron la veda y el sector del depurado y ha afirmado que "son los profesionales los que tienen que saber perfectamente lo que pueden comprar".