(EFE).- El Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino y de la Asociación Empresarial de Productores de Cultivos Marinos (Apromar) esperan que el caso de la venta de vieiras con una toxina amnésica en Galicia sea un hecho 'aislado' y no dañe la imagen del sector acuícola, que cumple las reglas.

 

El subdirector de Gestión de Fondos Estructurales y Acuicultura del Ministerio, José Luis González Serrano señaló a Efe que es 'lamentable que por la falta de conciencia de unos pocos, se perjudique a la inmensa mayoría del sector acuícola gallego, que hace las cosas inmensamente bien'.

González Serrano apuntó, durante una Conferencia sobre Acuicultura, que aunque el Ministerio no dispone de datos sobre el impacto de ese caso es 'que cada vez que surge un tema así en la prensa, el mercado se resiente y luego hacen falta meses para recuperar la confianza de los consumidores'.

Por su parte, el gerente de Apromar, Javier Ojeda, manifestó que ese 'fraude' es aislado y no debe afectar a la imagen del sector.

El responsable de Apromar señaló que en España a la hora de producir molusco se sabe cuáles son los riesgos alimentarios, que están 'acotados' por la Administración y que el consumidor vive con ello 'perfectamente', porque el control es 'absoluto' y es 'rarísima' una intoxicación'.

Ojeda remarcó que al final todo esto conduce a que en el sector acuícola hay que establecer 'condiciones de juego' o normas equitativas: 'no puede ser que los productores estén esmerándose con zonas limpias, vedas y otros vendan al mismo tiempo productos sin las mismas condiciones, aunque (en el caso de las vieiras) es una cuestión de ilegalidad'.

González Serrano y Ojeda participaron hoy en una Conferencia internacional sobre Acuicultura, organizada por el Ministerio español del Medio Ambiente, Medio Rural y Marino (MARM).

La conferencia ha sido inaugurada por el director general de Recursos Pesqueros del Ministerio, Fernando Curcio, quien indicó que espera que esta jornada concluya con la necesidad de que 'el sector acuícola sea prioritario en el futuro para satisfacer la demanda de productos pesqueros'.

Curcio recordó que 17 países firmaron un memorando para promocionar la industria acuícola y su adecuación a requisitos como las ambientales, socioeconómicas o de seguridad alimentaria.

Por su parte, el gerente de Apromar expuso ejemplos de proyectos de ayudas a países en vías de desarrollo, para contribuir a la expansión sostenible de la piscicultura: 'no se trata de fomentar la competencia'.

Entre esos planes, citó alguno con Marruecos o contratos a punto de cerrar con Perú.

Para Apromar, los retos principales del segmento piscícola son la necesidad de un marco administrativo para que todos los productores estén en una situación equitativa, de forma que los europeos no estén supeditados a normas que no rigen para la producción de países terceros.

El sector acuícola europeo genera 65.000 empleos en la UE, a los que hay que añadir el sector de transformación, que supone en torno a 145.000 puestos de trabajo.