La filtración mineral de las heces, exceso de alimento y compuestos químicos de los sitios de la acuicultura pueden causar impactos negativos en el ambiente. Sin embargo, la industria viene conociendo del riesgo potencial.

 

De acuerdo con el Dr Santosh Lall, investigador del  Institute for Marine Biosciences del National Research Council, las heces y los desechos de los alimentos (contienen altos niveles de minerales) de los animales acuático de crianza, se acumulan en el fondo de las jaulas y fluyen directamente al ambiente acuático. Esta liberación de minerales tiene un efecto directo sobre las concentraciones minerales del ecosistema y podrían tener un efecto negativo en los animales y plantas que viven cerca de las jaulas o estanques. Los minerales excesivos estimulan la producción del fitoplancton e incrementan la demanda de oxígeno. Además el enriquecimiento en nutrientes tiene el potencial para estimular el desarrollo de praderas de macroalgas e influenciar a los organismos que viven cerca de estas praderas.

Alta concentración en la dieta

Aunque varias estrategias nutricionales se orientan a reducir el enriquecimiento orgánico e inorgánico de las aguas receptoras, los alimentos de los peces contienen alimentos trazas a concentraciones mayores a los requeridos, debido a que se cuenta con poca información sobre los requerimientos y la biodisponibilidad de los ingredientes de los alimentos.

Con la finalidad de minimizar los efectos adversos de los elementos trazas sobre los organismos bentónicos, particularmente en su reproducción, éxito de reclutamiento y supervivencia, existe la necesidad de desarrollar modelos apropiados basados en la biodisponibilidad de los minerales, el consumo de alimentos y la excreción, corriente de agua y flujo, entre otros factores ambientales.

Es obvio, la necesidad de incrementar los esfuerzos de investigación para definir los requerimientos en la dieta de los elementos trazas particularmente para el zinc, hierro, cobre y manganeso, así como medir su biodisponibilidad y retención en el cuerpo del pez. La mejor opción por ahora es minimizar la concentración del zinc, hierro, cobre, cadmio y manganeso en los alimentos y para considerar el uso de formas disponibles de elementos trazas inorgánicos y orgánicos en los suplementos.