LOS ÁNGELES (Diario La Tribuna).- Los micro-empresarios camaroneros del sector La Suerte están empeñados en combatir la extracción indiscriminada del conocido Camarón de Vega (Parastacus pugnax) para preservar la especie, la que se concentra principalmente entre los ríos Aconcagua (Quinta región ) y Carahue, en la Novena Región.

 

Hace años, que se ha conformado esta agrupación de camaroneros, que cuenta hoy, con un Centro de Investigación del Camarón, ubicado en el kilómetro 20 de la ruta a Nacimiento, donde las familias desarrollan actividades gastronómicas aprovechando las características de los terrenos facilitados por Pymes Bío Bío Apialán AG y un apoyo financiero de la Municipalidad de Los Ángeles.

Los camarones, debido a sus conductas excavadoras viven en túneles con múltiples salidas a la superficie. Todas las ramificaciones se conectan a una cámara habitacional al nivel del agua subterránea. Allí el camarón tiene condiciones óptimas para vivir en total congruencia con el medio-ambiente llegándose a encontrar en las cuevas hasta 60 camarones juveniles.

La especie es extraída en esta zona por un grupo de 15 familias, quienes durante todo el año desarrollan actividades productivas en torno al camarón de vega. Cuando las condiciones del clima no lo permiten, recurren a otras especialidades gastronómicas campesinas, como el pastel de choclo, las humitas o las sabrosas cazuelas.

CAPTURA CONTROLADA

El Presidente de la Agrupación de Extractores de Camarones “La Suerte”, Claudio Gutiérrez señaló que la captura es controlada para así proteger y preservar la especie. “Queremos dignificar nuestro oficio, organizarnos y asociarnos…, dar un valor agregado a nuestros productos, y por sobretodo profesionalizarnos” al referirse a la metodología de trabajo que es respaldada con los conocimientos del biólogo marino, Erasmo del Valle.

Una de las mujeres que integra la agrupación es Clara Rojas, quien precisa que cada familia tiene como desafío invitar a otra familia a sumarse a la entidad, adhiriéndose de esta manera al llamado a generar una cultura emprendedora en base a la asociatividad transmitida por Apialán.

En el marco de la capacitación, el biólogo marino ha continuado trabajando con los camaroneros, motivado no sólo por ayudar a las familias sino también por enseñarles técnicas que les permitan conservar y preservar la especie crustácea que habita en terrenos pantanosos conocidos como vegas o hualves.

El profesional ha guiado a los micro-empresarios en el cultivo de camarones en su hábitat natural, en cautiverio y en el Laboratorio del Centro de Acopio donde se clasifican y mantienen las especies separadas en jaulas de 4 niveles según sus particularidades y en un entorno adecuado a su desarrollo y crecimiento.

Respecto de los desafíos que con el tiempo desearían desarrollar está la idea de elaborar pellets a partir del desecho de esta especie, tal como ocurre con los alimentos para perros, gatos o peces –entre otros. “En nuestra zona hay abundancia y debemos aprovecharla racionalmente” dijo el presidente de la agrupación de extractores, quien recordó que el año pasado durante el fin de semana del Festival se consumieron 1.100 docenas de camarones.

Tomando en cuenta que el camarón pone más de 100 huevos al año y la especie está óptima para el consumo a los 3 años, se hace necesaria la capacitación señaló el biólogo marino , por lo que formuló un llamado a quienes desarrollan dicha actividad a organizarse para mejorar las condiciones de venta y dar un valor agregado al producto.

También formuló una invitación a la comunidad a conocer el Centro Gastronómico y las costumbres culinarias del campo, con la posibilidad además de adquirir un recuerdo.

Fuente: http://www.diariolatribuna.cl