SANTIAGO (ABC).- Tras siete semanas de reivindicaciones y el estallido de varios artefactos caseros a lo largo del fin de semana en las instalaciones de las asociaciones minoritarias que ayer regresaban a faenar, el conflicto que enfrenta al sector mayoritario de los mejilloneros gallegos con dos asociaciones minoritarias de peso mucho menor -una treintena componen el sector- estalló finalmente con violencia en la localidad pontevedresa de Vilanova de Arousa.

 

Ante la decisión de los colectivos productores Arousa Norte y Asociación Virgen del Rosario de atender las 300 toneladas de mejillón pedidas por cocederos y conserveras, 500 trabajadores del grupo mayoritario de mejilloneros, Pladimega -agrupa a un setenta por ciento del sector-, irrumpió en el puerto de la localidad con la decisión de impedir que el género saliese a su destino. Tras la llegada de la Guardia Civil a la zona, el sector rebelde hizo explotar varios artefactos caseros y quemaron un camión en las inmediaciones del muelle.

La batalla campal que se desató a continuación finalizó con cuatro miembros de la Guardia Civil heridos y siete camiones escoltados con cincuenta toneladas del bivalvo que debieron sortear chinchetas y clavos protegidos por las fuerzas de seguridad. Además, de estos incidentes, los mejilloneros contrarios a la reanudación de la actividad colocaron explosivos en un contenedor de basuras, lanzaron tornillos, tuercas y piedras a los barcos que llegaban con mejillón e incluso impidieron el acceso de los bomberos a la zona donde se quemaba el camión.

Ante la gravedad de los hechos, la titular de Pesca de la Xunta, Carmen Gallego, convocaba una reunión de urgencia en dependencias del gobierno gallego a los representantes de Pladimega, Arousa Norte y Asociación Virgen del Rosario, que serán conminados a llegar a un acuerdo en la mañana de hoy. Tras condenar los incidentes, Gallego lamentó la falta de resultados de las cuatro reuniones en las que su departamento ejerció de mediador. Éstas se han celebrado en las últimas siete semanas.
Pladimega se negó a asistir a la última de éstas. Pesca añadió además que «corresponde a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado mantener la seguridad y la tranquilidad en todos los ámbitos, incluido el sector mejillonero, así como investigar estos incidentes».

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