GENERAL SANTOS.- La industria local del atún podría tomar ventaja de las oportunidades que le ofrece la acuicultura, con la finalidad de enfrentar la disminución de las poblaciones de atún en todo el mundo.

 

Durante el 10mo Congreso Nacional del Atún que se realizó a inicios de mes, los expertos de acuicultura recomendaron a los involucrados en la industria a diversificar a través de la acuicultura, como una forma de adaptarse a la disminución de las poblaciones de atún.

La producción de la acuicultura se ha incrementado significativamente en los últimos años, alcanzando en la actualidad un valor de US$ 750 millones, dijo Ramon Macaraig, presidente de la Chamber of Aquaculture and Ancillary Industries in Sarangani (CHAINS).

El fortalecimiento de las medidas de conservación del atún ha resultado en bajos niveles de captura en todo el mundo, el incremento de la producción acuícola domestica puede permitir cerrar las brecha de abastecimiento entre los mercados locales y extranjeros, y asegurar la seguridad alimentaria del país.

“La acuicultura en Mindanao ofrece oportunidades para crecer, con una amplia variedad de especies disponibles,” dijo Macaraig, agregando que la diversificación en la acuicultura puede ayudar a suplementar los ingresos de quienes dependen exclusivamente de la captura de atún.

Aun cuando no es comercialmente factible la crianza de atún aleta amarilla y otras especies comerciales de atún, existen especies marinas de gran valor con un buen potencial para el mercado domestico y de Asía-Pacifico, entre ellas se incluyen el mero, pampano, pargos del manglar y lubina asiática.

Por su parte Gil Adora, asistente del director del Department of Agriculture's Bureau of Fisheries and Aquatic Resources (DA-BFAR), dijo que el potencial de inversión en acuicultura es conducido a través de los “Parques de Maricultura”.

Un parque de maricultura típico cubre un área de mar de 500 has o mas. Esta incluye espacios para las operaciones de crianza de peces en jaulas, cultivo de algas y otras actividades de acuicultura.

Fuente: Inquirer