Por Rujun Shen
SHANGHAI (Reuters).- Los precios de los relucientes collares de perlas que bordean los exhibidores de las joyerías de Shanghái son más atractivos a la vista que las brillantes gemas. Algunos juegos de perlas cuestan menos de 10 yuanes (1,5 dólares), incluso antes del tradicional regateo.

 

"Todo tipo de personas viene a comprar perlas, chinos y extranjeros", afirmó Wang Caijiao, quien ha estado vendiendo perlas en una tienda de dos plantas en la transitada calle Nanjing de Shanghái durante siete años.

El enorme volumen de perlas de agua dulce en el mercado chino ha hecho que la gema sea accesible a las masas.

Eso puede que sean buenas noticias para los trabajadores migratorios y operarios de fábricas que ahora pueden comprar este tipo de joyería, pero no es tan bueno para el mercado global, que se inquieta por la caída del precio de las perlas y el daño a su imagen de exclusiva.

Ahora, los gobiernos chinos locales preocupados por el daño ambiental a los lagos y reservas debido al cultivo de perlas, están empezando a controlar la producción.

Y lo que es saludable para el medio ambiente puede resultar positivo para la industria también.

"No le ha ido bien a la industria de la perla en los últimos dos años porque la producción es demasiado elevada. La industria necesita reducir la cantidad y mejorar la calidad, aseveró Li Jiale, profesor de la Universidad Shanghai Ocean.

Li aseguró que las granjas de perlas ahora ganan menos de 2.000 yuanes por kilogramo, respecto del máximo de más de 20.000 yuanes registrado hace más de una década.

En el 2007, China produjo 1.600 toneladas de perlas, más del 95 por ciento de la producción mundial, según la página en internet de la Asociación de Comercio de Gemas y Joyas de China (www.jewelry.org.cn ).

La mayoría son rugosas y elongadas como las que están enhebradas en forma de collares en el negocio de Wong. Las perlas de agua salada perfectamente formadas que se desarrollan naturalmente pueden alcanzar los millones de dólares.

CRIADORES DE PERLAS QUE CONTAMINAN

Las enormes cantidades de perlas producidas por la industria china tienen un elevado costo medio ambiental.

Las aguas de los lagos donde son cultivadas las perlas son verdosas, turbias y a menudo huelen mal por la mezcla contaminante de fertilizantes vertidos en el agua, que ayudan a los mejillones a desarrollar estos productos más rápido.

"El desordenado crecimiento del cultivo de perlas de agua dulce, lo que resulta en el vertido de enormes cantidades de fertilizantes en lagos y reservas, ha dañado seriamente esos sectores de agua", señaló un documento en la página web del departamento de agricultura de la provincia de Hubei (www.hbagri.gov.cn ).

Hubei, uno de los mayores productores de perlas de China, prohibió el año pasado el cultivo en lagos y reservas, y restringió la crianza de mejillones a los estanques.

Varias ciudades y regiones del sur de China también han prohibido o restringido el cultivo de perlas en los últimos años.
No obstante, los expertos aseguran que los mejillones, que son usados para producir perlas en agua dulce mientras las ostras generan perlas en agua salada, no deberían contaminar el medio ambiente si son criados adecuadamente.

"Los mejillones comen el plancton del agua y por ende pueden purificarla", indicó Pan Jianlin, secretario general de la Asociación de la Industria de la Perla de la provincia de Jiangsu.

"Pero algunos productores no las están cultivando adecuadamente. Ellos usan fertilizante para alimentar el plancton", afirmó Jianlin.

Según los expertos, las poblaciones extremadamente densas de mejillones agravan la contaminación.

"Si los mejillones son criados en un sector de agua cerrado, pueden fácilmente dar lugar a la eutrificación", o un aumento en los nutrientes químicos, lo que causa un severo deterioro en la calidad del agua, dijo Cheng Wen, profesor de la Universidad Xi'an de Ciencia y Tecnología.

MENOS ES MAS

El daño ambiental producto del cultivo de perlas es menor si se lo compara con las emisiones industriales, los pesados residuos de los fertilizantes y las aguas residuales no tratadas que contaminaron muchos ríos y lagos chinos en tres décadas de vertiginoso crecimiento económico.

Los gobiernos locales ahora están bajo presión para atacar todas las fuentes de la contaminación.

Afectada por las restricciones, como así por el aumento de costos y caída de los precios, se espera que la producción de perlas de China descienda a 1.400 toneladas en el 2008 y llegue a 1.000 para el 2010, una reducción de más de un tercio respecto del año pasado, según la Asociación de Comercio de Gemas y Joyas del país.

Puede que una menor producción no afecte la rentabilidad. La experiencia en otras regiones de cultivos ha demostrado que generar menores cantidades de perlas de mayor calidad puede en realidad dar mayores ganancias para la industria en su totalidad.

"Es importante que los cultivadores de perlas sepan que producir 100 Kilogramos de perlas no es más rentable que producir 20", aseveró Qiu Zhili, profesor de la Universidad Sun Yat-sen, en la provincia Guangdong.

En la Polinesia francesa, donde se cultivan las perlas tahitianas, la asociación local de la industria compila planes productivos y regula estrictamente el acceso al mercado. Las perlas que no alcanzan los estándares de grado gema no pueden ser vendidas como joyas, indicó Qiu.

La calidad de las perlas de China está empezando a mejorar y si son cultivadas con una menor densidad de mejillones en estanques o en espacios prolongados de tiempo, expertos dicen que podrían parecerse a las suaves perlas de agua salada de Japón y el Pacífico sur, que alcanzan precios mucho mayores.

Pero no es probable que eso suceda muy rápido y mucho menos que sea sencillo.

"Me gustaría ver a la producción bajar a 100 toneladas. Entonces nuestras perlas se venderán a los mismos precios que las perlas tahitianas y las del Mar del Sur. Eso sería genial", dijo Du Kunlin, secretario general de la Asociación de la Industria de la Perla de la provincia de Zhejiang.

Pero agregó: "Decenas de miles de cultivadores de perlas viven de ellas. Uno no puede simplemente permitir que sólo 10.000 de ellos sobrevivan".

Fuente: Reuters