(El Morrocotudo).- La crisis energética mundial es un hecho y la alternativa de producir combustibles a partir de soya, maíz o remolacha, ya nos hizo ver sus consecuencias. La UTA podría sorprendernos con su proyecto para producir bioenergía a partir de algas.

 

Ayer por la tarde fue lanzado el proyecto “Desarrollo de un Paquete Tecnológico para Producir Bioenergía a Partir de Algas”, iniciativa que fue adjudicada a la UTA y su asociada, la Corporación de Educación La Araucana, por el Fondo de Fomento al Desarrollo Científico y Tecnológico (Fondef) , en su XIV Concurso de Investigación y desarrollo, I+D.

Acerca del proyecto

Un equipo de investigadores, liderado por la Doctora Carmen Gloria Seguel del Departamento de Química de la Facultad de Ciencias de la Universidad Tarapacá de Arica, se ha propuesto obtener biocombustibles a partir de algas.

El proyecto cuenta con el financiamiento de $380 millones de pesos otorgados por el Fondef y tiene por objetivo general la obtención de un proceso tecnológico para la producción de bioenergía a partir de algas, como fuente alternativa a los productos utilizados actualmente: Fósiles y biocombustibles de productos agrícolas.

La iniciativa, a cargo de investigadores de la Universidad de Tarapacá y de la Corporación Educacional La Araucana, con sede en Puerto Montt, en conjunto con el aporte de las empresas asociadas; Granjas Marinas Chauquear Ltda. e Inversiones Gramado Ltda., ambas de Puerto Montt, han aunado esfuerzos para presentar un aporte interesante a la crisis energética actual, que radica en los altos valores de los combustibles fósiles, además de la necesidad imperante del uso de combustibles amigables con el medio ambiente.

El problema es que los productos usados actualmente para el desarrollo de biocombustibles derivan de materias primas provenientes de cultivos agrícolas alimentarios, como la soya, el raps, el maíz y la remolacha. En adición a esto, se necesitan grandes extensiones de terreno fértil y cultivable que no alcanzan a cubrir las necesidades del consumo nacional. La alternativa frente a esta dificultad se asienta en la utilización de microalgas para obtener biodiesel y de macroalgas para producir etanol, lo que permite una independencia de los terrenos agrícolas, dejando su uso para productos alimenticios.

El cultivo intensivo de microalgas es una tecnología reciente y de gran importancia a nivel mundial, que en Chile ha generado exitosas iniciativas privadas asociadas a la producción de biomasa y pigmentos sin refinar. Por otra parte, las praderas de macroalgas, representan actualmente un recurso con un alto potencial de desarrollo y no requiere grandes inversiones, sólo un buen manejo de extracción; además ya está desarrollada la tecnología para su cultivo.

El proyecto en desarrollo se ha planteado dos grandes desafíos, uno de ellos es aplicar la tecnología innovadora de Fluido Supercrítico, para la obtención de aceites presentes dentro de las microalgas, los que serán utilizados en la elaboración de biodiesel; el otro objetivo es la elaboración de etanol mediante la fermentación de las macroalgas, proceso relativamente nuevo a nivel mundial y no desarrollado a nivel nacional.

El proyecto se enmarca dentro de la propuesta del Estado, quien ha puesto en marcha el Plan de Seguridad Energética Nacional, a través del Ministerio de Energía y Minería , cuyos objetivos a corto y mediano plazo son diversificar la matriz energética, lograr mayor independencia en el uso de combustibles y promover el uso eficiente e inteligente de la energía.

En la exposición estuvieron presentes el rector(s) Hugo Bravo Azlán; el director ejecutivo del Fondef, Gonzalo Herrera, y el director ejecutivo de la Corporación de Educación La Araucana, Nelson Stevenson.

El rector(s) Hugo Bravo destacó la asociatividad que se produce con este trabajo conjunto con instituciones de Puerto Montt, venciendo la distancia y las distintas realidades, en favor del desarrollo tecnológico.

Fuente: http://www.elmorrocotudo.cl