Washington. Un nuevo reporte, el primero que evaluó la competencia comercial entre el salmón salvaje y el de cultivo, presenta nuevas opiniones sobre el tema contencioso y complejo que rodea al salmón de cultivo y al salmón salvaje.

 

The Great Salmon Run: Competition Between Wild and Farmed Salmon (La Gran carrera del salmon: Competencia entre el salmón salvaje y el salmón de cultivo), publicado por TRAFFIC, la red de monitoreo del comercio de especies salvajes de la World Wildlife Fund (WWF), UICN y World Conservation Union, identifica dos tendencias importantes que han cambiado la industria del salmón en los últimos 25 años: el salmón de cultivo ha crecido del 2% del abastecimiento mundial en 1980 a 65% en el 2004.
Cerca de tres cuartas partes del salmón fresco y congelado consumido en Estados Unidos proviene de cultivo. En respuesta, el valor de la pesca en Norte América se redujo, representado por la disminución en el valor anual de las capturas de salmón en Alaska, de más de $800 millones a finales de la década del 80 a menos de $300 millones. La disminución en el valor de las capturas de salmón tiene un amplio rango de efectos económicos y sociales sobre los pescadores de salmón y las comunidades pesqueras.

“El salmón salvaje nunca abastecerá la demanda satisfecha por el salmón de cultivo. Un punto fundamental del informe es que el debate no debe ser salvaje vs cultivo, pero si se puede debatir si cada método de producción esta haciendo lo correcto” dijo el Dr. Gunnar Knapp, profesor de economía en la University of Alaska y uno de los autores del estudio.

El reporte encontró que el rápido crecimiento en el salmón de cultivo, incremento dramáticamente el abastecimiento total de salmón, cambiando las clases de productos de salmón que estaban disponibles, alterando el tiempo de producción y los estándares de calidad del mercado. Estos cambios han permitido el surgimiento de cuestionamientos económicos, ambientales y comerciales. Por ejemplo, ¿Cómo el salmón salvaje permanecerá como un producto competitivo?.

Una de las recomendaciones del informe es que los productores de salmón en Alaska amplíen el uso del etiquetado por la Marine Stewardship Council (MSC), el cual comunica a los consumidores de que el salmón salvaje proviene de una pesquería sostenible. “El etiquetado ayudara a los consumidores a estar informados” dijo la Dra. Cathy Roheim, coautora del estudio y profesora de economía en la University of Rhode Island.

El reporte también recomienda:
-    Armonizar los estándares regulatorios para la seguridad de los alimentos.
-    Reconocer y mitigar los impactos ambientales de las pesca y del cultivo del salmón.
-    Proveer información precisa acerca del salmón.
-    Recopilar mejores datos acerca de los mercados de alimentos marinos y los consumidores.
-    Considerar el rol de los hactheries en la producción de salmones salvajes (redoblamiento).

“Este reporte nos da luces sobre una muy compleja industria que tiene un gran impacto en la gente y el ambiente” sijo Jill Hepp de TRAFFIC North América. “Nuestro objetivo es que este informe sea usado por la industria y los funcionarios publicos para proteger los recursos de salmones salvajes y la pesquería”.
Para obtener una copia del informe ingrese aquí.

http://www.worldwildlife.org/trade/salmonreport.cfm