SANTA CRUZ DE TENERIFE (EFE).- Investigadores del Instituto de Bio-orgánica Antonio González han concluido un programa de cooperación con la Universidad Católica del Norte de Chile, por el cuál han abierto una línea de investigación en la que han acercado a los científicos chilenos su experiencia en estudios con productos naturales marinos y han puesto a su disposición además las infraestructuras científicas de la ULL.

 

Así lo han afirmado en una entrevista a la Agencia Efe los investigadores del Instituto y docentes de la Universidad de La Laguna José Javier Fernández y Manuel Norte, que argumentaron que a pesar de que el "Estudio fitoquímico y evaluación biológica de los metabolitos secundarios obtenidos de algas rojas chilenas" concluyó en 2007, el instituto de bio-orgánica continúa "abierto" a la colaboración.

Se trata de un Proyecto de Cooperación Internacional (PCI) en el que se concurre a una convocatoria pública del Ministerio de Asuntos Exteriores en este caso, con el que se pretende establecer los primeros lazos de unión para establecer el contacto entre científicos de universidades españolas y grupos de investigadores de Iberoamérica o de la zona del Magreb.

En este caso, lo que se hizo fue abrir líneas de trabajo entre la Universidad Católica del Norte, situada en la región chilena de Antogasta, y la Universidad de La Laguna (ULL) para estudiar los metabolitos secundarios de las algas rojas chilenas.

La elección del objeto del estudio, explicó Fernández, se debe que "la ULL y nuestro grupo investigador tienen una tradición larga en el estudio de sustancias de origen marino, y los investigadores de la Universidad Católica del Norte estaban interesado en iniciarse en este tipo de investigaciones".

La investigación, apunta el científico, se realiza en ambas instituciones, ya que hay investigadores de la ULL que se desplazan a Chile país y hacen estancias cortas, de no más de 15 días, generalmente para explicar metodologías científicas, ayudar a organizar el trabajo, e impartir cursos de investigación y doctorado.

Además, se desplazan a Tenerife investigadores de la universidad chilena, que aprovechan para conocer la experiencia de la Universidad de La Laguna en este tipo de estudios y para disfrutar de las infraestructuras científicas de las que carecen en sus centros de investigación.

El catedrático de Orgánica de la ULL, Manuel Norte, informó de que las algas rojas fueron recolectadas por los investigadores chilenos en el norte del país, y añadió que el objetivo del estudio es comprobar si esta especie de alga, al igual que otros organismos marinos, dispone de nuevas moléculas con actividad biológica.

José Javier Fernández señaló que el objetivo principal de los estudios que lleva a cabo el Instituto de Bio-orgánica Antonio González consiste en buscar nuevas moléculas que tengan actividad biológica.

Y que esa nueva molécula con actividad biológica sirva en el futuro como modelo para de alguna forma poder estudiar procesos celulares, que sirvan como base para algún día desarrollar fármacos.

Pero estos son "trabajos muy primarios", opinó, y recordó que "estamos en las primeras etapas", simplemente en la recolecta de material que pueda resultar interesante, en el análisis que permita determinar qué compuesto químico o metabolito secundario produce el organismo, y ver si algunos de esos metabolitos secundarios en las sustancias tiene algún tipo de actividad biológica.

De ahí a que salga un fármaco, o que tengamos alguna molécula con interés para que otra institución o industria farmacológica va "un trecho muy largo", apuntó Fernández.

Indicó que el proyecto era anual, aunque señaló que siguen "abiertos a la colaboración", pero ahora son los investigadores chilenos los que deben seguir con el programa y buscar financiación para ello en su país.

Cooperación, afirmó el catedrático Manuel Norte, que sigue activa aunque no haya proyecto, puesto que los investigadores chilenos aislan un producto, lo purifican, pero no tienen algunas infraestructuras científicas necesarias para llevar a cabo el estudio molecular como la resonancia magnética, nuclear o de espectrometría de masas.

Por este motivo, añadió, los investigadores chilenos se ven obligados a enviar el objeto de estudio fuera del país para tomar toda esa serie de medidas que "nosotros tomamos aquí, en nuestras infraestructuras, y los resultados se los enviamos a ellos".

En todo caso, incidió Norte, el proyecto con la Universidad Católica del Norte de Chile es colaboración, no de investigación, ya que si no habría que presentar resultados, y en este caso tardarán en conocerse, y se van a derivar de los proyectos de investigación que cada grupo tiene.

La elección de cooperar con Chile viene dada porque cerca de una decena de profesores chilenos han hecho el doctorado en la ULL, y este es el caso del coordinador del proyecto en Chile, Víctor Kesternich.

José Javier Fernández recordó que los investigadores del Instituto estudian ahora moléculas de organismos marinos interesantes bien por ser tóxicas o alelopatica, pero en definitiva porque controlan el entorno.

En el mejor de los casos, añadió, identificas la sustancia responsable, si tienes suerte esa molécula que has aislado, normalmente en el medio marino en muy pequeña cantidad, tiene una actividad biológica, que determinas, y "nosotros no podemos llegar mucho más allá".