ISABELA.- Los piscicultores han empezado a cosechar los beneficios de los proyectos auspiciados por la oficina regional del Bureau of Fish and Aquatic Resources (BFAR), muchos aun se encuentran en una situación deplorable debido a los abusos de algunos prestamistas.

 

Jacinta Apoy, piscicultora de San Miguel, lamentó la situación de algunos de sus colegas. “Durante el tiempo de cosecha los costos de los alimentos inicialmente financiados por los proveedores de alimentos o financistas son deducidos automáticamente de nuestros ingresos brutos,” dijo Apoy.

Estos proveedores, según Apoy, también son compradores de sus productos e imponen el precio de compra a nivel de granja.

“Nuestros productos son pagados a menor precio y nosotros frecuentemente obtenemos menos ingresos para nuestros proyectos,” destacó Apoy.

Por su parte, Hermogenes Tambalque, jefe de extensión de BFAR, recomendó a los productores a organizarse en una asociación, reunir sus recursos y comercializar sus productos.

Tambalque también recomendó que los piscicultores siempre verifiquen con individuos competentes sobre las recomendaciones de los proveedores de alimentos, quienes frecuentemente no están calificados para brindar asistencia técnica y son propensos a exagerar con la finalidad de comercializar mas alimento.

Fuente: GMA News