(Ecoceanos News)- La Oficina Federal para la  Protección de los Consumidores y la Seguridad Alimentaria de Alemania (Bundesamt für Verbraucherschutz und Lebensmittelsicherheit / BVL) detectó residuos químicos, algunos de ellos prohibidos en el mercado europeo, al analizar 42 muestras de salmónidos de cultivo provenientes de Chile.

 

En dos de las muestras de salmones analizadas y rechazadas por la BVL se halló la presencia de 2µg/kg del químico antifúngico cristal violeta, así como 8,7 µg/kg de abamectina, un poderoso plaguicida antiparasitario empleado en la producción animal. Ambos químicos no tienen autorización para su empleo en Alemania.

En otras dos muestras fueron detectados 58 µg/kg y 3 µg/kg del antibiótico oxitetraciclina, lo que se encuentra dentro del rango permitido en el mercado alemán, de 100 µg/kg en tejido muscular de salmón.

Alemanía continuará con test

Las agencias federales de protección al consumidor frente a las continuas informaciones sobre la posibilidad del empleo abusivo de antibióticos en la producción de salmones y truchas de cultivo provenientes de Chile, adoptaron medidas precautorias a principio del 2008, muestreando con mayor frecuencia las partidas de origen chileno.

Según el diario La Tercera, fuentes de la embajada alemana en Chile confirmaron la recepción del informe del BVL, indicando que  “ahora, la oficina tiene que enviar los antecedentes a los 16 estados alemanes (bundeslanders). De ellos dependen si se toman o no medidas”.

Por su parte, el presidente  de SalmónChile, Cesar Barros, señaló que “estamos mas preocupados del ISA de que hayan encontrado una mínima sustancia en un embarque, lo que podría ser accidental, de algún problema en la manipulación”.

En Chile no existe información pública de origen oficial sobre los volúmenes totales ni el tipo de químicos empleados en la industria salmonera. Tampoco se cuenta con un programa de vigilancia epidemiológica sobre residuos de antibióticos, plaguicidas y otros químicos en el medio ambiente y áreas de cultivo de salmón. De hecho y a pesar de múltiples solicitudes, las organizaciones ciudadanas y de consumidores no han podido acceder a la  información sobre los volúmenes y tipos de antibióticos y otros químicos que importa y utiliza anualmente la industria salmonera.

Investigaciones aceptadas por la propia industria, estiman conservadoramente que en Chile se utilizaría entre 170 a 300 veces más antibióticos por toneladas de salmón producida en comparación con Noruega. Esta cifra es tácitamente reconocida por algunos sectores gubernamentales.

Las organizaciones ciudadanas Centro Ecocéanos, Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales (OLCA) y Red de Acción en Plaguicidas y sus Alternativas (RAP-AL Chile) señalaron que frente a la actual crisis sanitaria por la cual atraviesa la industria salmonera chilena, dichas cifras podrían estar siendo ampliamente sobrepasadas.

Las organizaciones agregaron que "teniendo en cuenta que en Chile existe un programa sanitario gubernamental de control de residuos de carácter obligatorio, que incluye cristal violeta y que Alemania es uno de los mercados más exigentes en los alimentos que consumen, es clave -utilizando el sistema de trazabilidad existente- conocer los centros de cultivo y la o las empresas salmoneras responsables de utilizar ilegalmente este químico cancerígeno, prohibido tanto en Chile como en los principales mercados de exportación".

El Director de Ecoceanos, Juan Carlos Cárdenas, afirmó que "nuevamente la producción de salmónidos provenientes de Chile está en la mira de los consumidores y las cadenas de comercialización europeas. Ello evidencia el insuficiente sistema de control de la inocuidad de los alimentos y el empleo indiscriminado y/o ilegal de químicos en esta industria, lo que constituye el "talón de Aquiles" de la mega industria exportadora de alimentos chilena".

Es por ello, que el médico veterinario indicó que "estamos demandado al Gobierno la entrega de información sobre la trazabilidad y la inocuidad de las producciones chilenas de alimentos de origen animal".

En tanto, Lucio Cuenca de OLCA dijo que "a la luz de esta nueva información proveniente del mercado europeo, urge la pronta creación de la Agencia de Inocuidad Alimentaria, que bajo el control del Ministerio de Salud asegure la protección de la salud pública, el medio ambiente y los derechos de los consumidores chilenos, superando de esta forma los excluyentes intereses de las grandes compañías exportadoras de alimentos"   

Alimentación sana es un Derecho Humano

Por su parte, María Elena Rozas de RAP-AL Chile destacó que "la abamectina encontrada en salmones de exportación es un plaguicida altamente tóxico para los peces, extremadamente tóxico para los invertebrados acuáticos y tóxico para el desarrollo de los niños".

Rozas precisó que "la Unión Europea la ha considerado nociva y peligrosa para el medio ambiente.
Si alimentos que se exportan se encuentran contaminados con tóxicos peligrosos, nos preocupa seriamente lo que esta ocurriendo con productos de consumo interno. Recientemente constatamos contaminación en frutas y hortalizas con residuos de plaguicidas dañinos para la salud”.
Agregó que en el contexto del "Día Mundial de la Alimentación”, que se celebra el 16 de octubre, “demandamos a las autoridades velar porque se respete el derecho a una alimentación sana, libre de plaguicidas y contaminantes, como un derecho humano".

Frente a este nuevo incidente de contaminación con sustancias prohibidas, el médico veterinario y magíster en gestión ambiental (c) Cristián Pérez señaló que, “de acuerdo a su mandato legal, Sernapesca es el organismo competente en temas de salud de animales acuáticos y certificación sanitaria de productos de la acuicultura destinados a exportación”. Y que “en ese contexto existe una serie de regulaciones de carácter vinculante (obligatorio) que deben ser obedecidas por la industria, incluyendo el cumplimiento con las provisiones del programa sanitario general de control de residuos, donde se incluye el monitoreo de diversos contaminantes, entre ellos cristal violeta”.

Para el profesional "es muy importante determinar si los residuos de sustancias prohibidas detectados en producción de salmón chileno, provienen de centros monitoreados y certificados por Sernapesca".

Alemania es el principal mercado en volumen y precios de salmónidos de Chile en la Unión Europea. En 2007 importó 20.197 toneladas por US$ 147millones. La BVL es el punto focal para el Plan Nacional de Control y Seguridad de Antibióticos en Alemania, siendo una autoridad federal autónoma bajo la jurisdicción del Ministerio Federal de Protección del Consumidor, Alimentación y Agricultura (BMELV). Su oficina central se encuentra en Braunschweig con filiales en Berlín y Bonn, poseyendo una dotación de 400 empleados y un presupuesto de aproximadamente 30 millones de euros.

Fuente: http://www.ecoceanos.cl