(La Prensa Austral).- Nuevas muestras positivas del virus Isa fueron detectadas en un centro de cultivo salmonídeo de Ultima Esperanza. Específicamente, en Puerto Riquelme, que se ubica a unos 13 kilómetros al suroeste de Puerto Natales, propiedad de la empresa Nova Austral.

 

Las pruebas fueron realizadas en el laboratorio de referencia del Servicio Nacional de Pesca (Sernapesca) en Valparaíso.

Patricio Díaz, director regional de Pesca, indicó que aunque no hay signos clínicos de la enfermedad “los resultados obtenidos hasta el momento generan una condición de sospecha de la presencia del virus en el centro monitoreado”.

La empresa reconoció lo ocurrido. Aclaró que los peces no presentan mortalidades anormales, pero independiente de ello se decidió su voluntaria eliminación (unos 303 mil pre-smolts). El proceso se realizará con la presencia de personal de Sernapesca.

Estas drásticas medidas apuntan a preservar la situación sanitaria en la zona.

¿ORIGEN DE LA PATOLOGIA?

Según una información oficial emanada desde la compañía, los peces no presentan signos ni mortalidades anormales y sólo se han constatado resultados positivos en las muestras. Agrega que no existe un brote del virus.

“Actualmente se investiga si el contagio del virus en el mencionado centro se produjo de manera vertical, considerando que las ovas fueron adquiridas en la Región de Los Lagos durante el año 2007, o si éste tuvo un origen horizontal, a través de la contaminación desde un centro de reproductores perteneciente a otra empresa ubicada en la zona y que ya había arrojado resultados positivos al virus en junio de este año, también sin expresión clínica”, argumenta la nota.

El presidente de SalmonChile, César Barros, valoró la decisión voluntaria de la empresa y reiteró que “la industria tiene comprometidos sus mayores esfuerzos para controlar los efectos del virus”. Barros insistió en la necesidad de que la autoridad entregue más recursos a Sernapesca, para asegurar buenos niveles de fiscalización. A su juicio, eso les permitirá una reacción oportuna ante cualquier nueva aparición del virus, tal como ha podido hacerse en este caso.

Según SalmonChile, la industria ha implementado una serie de medidas, para abordar el tema del virus Isa. Entre éstas, destacan diversos esfuerzos como la obligatoriedad de descansos de centros, tiempos máximos de siembra, prohibición de movimiento de peces entre centros marinos y tratamiento de riles de plantas de proceso para eliminar virus y bacterias en el 100% de las plantas, entre otras.

El virus Isa es una enfermedad que afecta principalmente a la especie del salmón del Atlántico. Puede generar mortalidad importante en centros de cultivos, aunque no afecta al ser humano.

CHILE EN LA MIRA

En Bangkok, capital de Tailandia, se está realizando durante esta semana la Conferencia de Pesca de Pequeña Escala, organizada por la Oficina de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (Fao).

Entre las principales declaraciones de organizaciones no gubernamentales, pescadores y pueblos indígenas ven “con alarma la contaminación de zonas costeras, marinas, lacustres y fluviales, generada por la industria que cultiva salmón en el sur de Chile”. Ello, a partir de la introducción de enfermedades y virus como la anemia infecciosa del salmón, conocida como virus Isa; el piojo de mar, la contaminación de los fondos marinos y playas; y el escape masivo de salmones que depredan especies nativas.

El tema tampoco ha pasado desapercibido para representantes de los sectores productivos de la región. Así como los gremios de la pesca artesanal, han solicitado una moratoria en la entrega de concesiones acuícolas en la región, también han alzado su voz dirigentes del empresariado turístico. Este sector ve con preocupación que se incrementen las concesiones acuícolas y que éstas afecten actividades ya establecidas que se caracterizan por su sentido sustentable, como la turística.

El gobierno central, a través de la subsecretaria de Marina, Carolina Echeverría, anunció que no se entregarán nuevas concesiones de ese tipo hasta que no se defina la zonificación del borde costero.

Fuente: http://www.laprensaaustral.cl