A parte de servir como alimento, existe otra buena razón para cultivar ostras en la península de Eyre.

 

Las ostras de cultivo pueden remover el carbono del océano, ayudando de esta forma de reducir el impacto del calentamiento mundial, según la investigación del estudiante James Hickey de la University of South Australia.

“Debido al incremento de la temperatura promedio mundial y el CO2 en los océanos, la capacidad de absorben carbono de los océanos se alterará significativamente,” dijo Hickey en su informe Carbon Sequestration Potential of Shellfish (Potencial del secuestro de carbono de los moluscos).

“De esta forma en el futuro la remoción de carbono del océano es considerablemente necesario.”

En la naturaleza en donde las ostras habitan, el carbono es absorbido naturalmente de los océanos debido a que son absorbidos por los moluscos para la conformación de la concha conforme van creciendo.

Hickey evaluó a la ostra del Pacifico, que son cosechados en el sur de Australia, e incluyó en su investigación las ostras cultivadas en bahía Coffin, Ceduna y bahía Smoky en la península Eyre, y Stansbury en la península Yorke.

“La industria de la ostra esta bien establecida en el sur de Australia y el establecimiento de los moluscos como sumidero de carbono puede ser un gran beneficio para el sur de Australia.”

Hickey informó que la principal ventaja del cultivo de ostras es que a través de las conchas permanentemente se remueve carbono de los océanos, así como de la atmosfera.

Hickey concluye que se necesita de mas evaluaciones para determinar si esta es una opción viable para combatir el cambio climático.

Fuente: Port Lincoln