Brasilia. Emílio Kléber se dedica al cultivo de ostras desde 1999 en Ribeirão da Ilha, un barrio de Florianópolis (SC). El es parte de una cooperativa que es responsable de cerca del 90% del cultivo nacional de moluscos. El tiene dificultades para escoger un producto, pues los compradores exigen un certificado de calidad que los productores catarinenses no pueden ofrecer.

 

Para acabar con esta traba, la Secretaria Especial de Acuicultura y Pesca esta elaborando un programa nacional para mejorar la calidad y las condiciones de higiene necesarias para la comercialización de los moluscos cultivados en Brasil. Ostras, mejillones y vieiras, tendrán así un sello de calidad que deberá dar posibilidades, a quien cultiva los moluscos, de vender sus productos en otros estados o exportar.

De acuerdo con el coordinador general de maricultura de la Secretaria Especial de Acuicultura y Pesca, Felipe Suplicy, el Programa Nacional de Controle Higiênico-sanitário de Moluscos Bivalves, permitirá que Brasil tenga el control de cómo un molusco fue cultivado y hasta comercializado. Además de permitir la exportación.

“Esto es para garantizar una calidad higiénico-sanitaria de los moluscos, dar garantía al consumidor, para garantizar el consumo seguro inter-estatal y también permitir que se inicie el comercio internacional” afirmó.

El también indicó que los países que tienen una gran producción de moluscos, tienen un programa de este tipo para garantizar la seguridad y calidad de esto producto.