Después de un año de consultas públicas y cientos de revisiones, los reguladores federales de pesca decidirán esta semana si permiten la acuicultura a escala industrial en el Golfo de México.

 

La propuesta viene siendo asediada una improbable alianza de intereses ambientalistas y pesqueros, quienes indican que elevadas concentraciones de peces en jaulas sumergibles podría tener amenazas ecológicas para las poblaciones silvestres.

Los reguladores pesqueros estuvieron trabajando en los últimos años el plan de acuicultura oceánica para solucionar muchas de las preocupaciones, incluido los requerimientos de inspectores de la salud de los animales acuáticos y los permisos de las numerosas agencias federales.

“Algunos proyectos que se quieran desarrollar en el Golfo de México requerirán mas permisos y mas regulaciones, en comparación con otras actividades, incluida la industria petrolera,” manifestó Joseph Hendrix, un consultor en acuicultura marinas y representante de Texas ante el Gulf of Mexico Fishery Management Council.

Fuente: The Times-Picayune