(EFE).- El principal problema del cultivo del pulpo común es que no se ha conseguido cerrar el ciclo de vida en cautividad, en el ámbito industrial, debido a la elevada mortalidad de las paralarvas, que es la primera fase de vida de este cefalópodo, dijo a Efe Eduardo Almansa, del Instituto Español de Oceanografía.

 

Por este motivo, investigadores de varios países han acordado en una reunión celebrada en el Centro Oceanográfico de Canarias establecer una coordinación entre grupos multidisciplinares para tratar de conseguir mejorar la supervivencia en el laboratorio, explicó Eduardo Almansa.

En el encuentro han participado investigadores de Alemania, Bélgica, Brasil, Chile, Colombia, España, Francia, México, Portugal, Reino Unido y Venezuela.

Eduardo Almansa indicó que el grupo está abierto a más participantes, y explicó que también se abordarán los problemas de cultivo de otras especies de cefalópodos como la sepia y especies de pulpos de interés comercial en América Latina.

Un problema común para todas estas especies es la sustitución de las dietas naturales que se usan en la actualidad, como por ejemplo cangrejo y pescado, por dietas artificiales, lo que ayudaría a simplificar la tecnología del cultivo, así como reducir los costes y riesgos de infección.

Eduardo Almansa manifestó que las técnicas de cultivo que se emplean hoy día han sido desarrolladas para peces, por lo que es necesario adaptarlas a estas nuevas especies que presentan unas características muy particulares.

Para resolver estos problemas los investigadores han identificado los principales 'cuellos de botella' en el cultivo de estas especies y han acordado distribuirse el trabajo para hacer experiencias en laboratorio con el fin de conseguir cerrar el ciclo de vida de estas especies en acuicultura y cultivarlas a escala comercial.

Explicó Eduardo Almansa que al no disponer de ejemplares nacidos en cautividad lo que se hace en la actualidad es capturar pulpos de talla mínima y engordarlos hasta los tres kilos.

Esto implica depender del medio natural y como hay pocos pulpos y en muchos sitios las poblaciones de pulpo salvaje han disminuido de forma drástica, es difícil de mantener el sistema aunque sea económicamente rentable.

Los investigadores se dividirán en tres áreas de trabajo enfocadas a estudiar en laboratorio la nutrición, la fisiología y la tecnología de cultivo de estos cefalópodos.

Uno de los motivos para cultivar cefalópodos es reducir la saturación que de especies como la lubina y la dorada hay en el mercado.