Por: José Troncoso
(Economía y Negocios, El Mercurio).- La industria salmonera está en alerta máxima. La restricción crediticia para las compañías del sector y el millonario gasto que tienen que desplegar para frenar la propagación del virus ISA están generando un cuadro nunca antes visto. Y se estima que el próximo año será aún peor.

 

Sin embargo, el Gobierno ya comprometió su ayuda a una industria que mueve más de US$ 2 mil millones al año y que genera más de 40 mil empleos directos. Todo para evitar el despido de más trabajadores. Ya van más de 4.500 y se prevé que la cifra se duplicará en menos de tres meses.

Líneas de liquidez para otorgar crédito, junto con fondos de garantía son las alternativas que maneja el ministro de Economía, Hugo Lavados, para asistir al sector. Subvenciones solamente para ayudar a los desempleados.

El ISA afecta principalmente a peces en su fase de mar, manifestándose fundamentalmente por hemorragias en sus órganos internos, lo que genera importantes niveles de mortalidad. Esto ha llevado a que la industria coseche antes de tiempo, por lo que se prevé que en 2009 la producción caerá, en a lo menos, un 30%.

"Le estamos pidiendo al Gobierno que si hay líneas de crédito, exista un incentivo especial a la cooperación entre empresas", dijo el presidente de SalmonChile, César Barros, quien elevó sus proyecciones del costo de enfrentar el ISA a más de US$ 350 millones.

La idea, explicó el dirigente, es que junto con formar "barrios" (zonas donde operen un número limitado de empresas), las compañías asuman las inversiones de manera conjunta para frenar la expansión del ISA.

"Esto permite abaratar los costos y promueve la cooperación entre empresas que han sido siempre competidoras, hasta ahora", detalló.

Para activar este inédito plan, Barros espera una buena disposición de las compañías. "Si no se ponen de acuerdo, ahí sí que va a ser grave, así que se van a poner de acuerdo", dijo.

Medidas oficiales
La autoridad, a través de Sernapesca, dispuso recientemente severas medidas para evitar la propagación del ISA. Éstas permitirán la determinación de áreas según riesgo asociado (zonificación), el control de toda la cadena productiva y el descanso obligatorio de un mes para todos los centros de cultivo.

Según Barros, todas las medidas son similares, incluso más potentes, que las adoptadas por Noruega cuando enfrentó el ISA. "Tuvimos la mala suerte de que la enfermedad nos pilló con un enorme tamaño", sostuvo, recordando que cuando el país escandinavo detectó la enfermedad su industria era pequeña.

Fuente: http://www.economiaynegocios.cl