SANTIAGO (Ecoceanos News)— Organizaciones de medio ambiente, de pueblos indígenas, operadores de turismo y hombre y mujeres de la pesca artesanal de Chile, Noruega y Canadá denunciaron hoy ante el Director de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), Jacques Diouf, que la industria de cultivo de salmón está violando el Código de Conducta de la Pesca Responsable en varios países donde opera.

 

En una carta enviada hoy al director de FAO, las organizaciones afirman que el primer objetivo de este código de conducta que obliga a que “el desarrollo de la acuicultura deberá conservar la diversidad genética y minimizar los negativos efectos de los peces de cultivo sobre las poblaciones de peces silvestres, en tanto que incrementar las fuentes de pescado para consumo humano”, no se está cumpliendo.

La bióloga canadiense Alexandra Morton afirmó que cada uno de estos principios “está siendo violado todos los días”.

Las organizaciones que firmaron la carta señalan que han estado por años trabajando para proteger las zonas costeras, pero que han obtenido pequeños resultados. Por eso hoy “se necesitan respuestas globales para una industria global”, afirmaron.

Entre los firmantes de la carta están el ecologista Douglas Tompkins, Bob Chamberlin, de los pueblos indígenas de Canadá; Kurt Willy Oddekalv, de la ONG Green Warriors de Noruega; Wolfram Heise del Proyecto Pumalin, y Juan Carlos Cárdenas de Ecoceanos de Chile; Alfredo Quarto de Mangrove Action Project, EE.UU.; Alexandra Morton, de la organización Adopt-a-fry.org, de Canada; Paul Watson, de Sea Shepherd Conservation Society; Don Staniford, de Pure Salmon; y Bruce Sandison,de Scottish Sporting Services, de Escocia; entre otros.

La carta enviada hoy a Jaques Diouf, también viene respaldada por un nuevo sitio web que concentra información acerca de esta campaña global contra el mal comportamiento de la industria del salmón en el mundo: ourglobalocean.org.

En esta web se argumentan cuatro principios fundamentales que están siendo afectados por la industria salmonera. Las organizaciones afirman que el cultivo industrial de salmón es ecológicamente devastador pues desestabiliza los ecosistemas al eliminar las especies silvestres y diseminar especies invasoras; además de internar virus, piojos de mar y contaminación genética en los ecosistemas.

Agregan que esta industria es socialmente destructiva al generar muertes de trabajadores e infracciones laborales y al degradar las fuentes alimentarias y los derechos de los pueblos indígenas y comunidades costeras, en Canadá, Noruega y Chile.

Señalan también que el salmón de cultivo amenaza la seguridad alimentaria local con la descarga de drogas, químicos, antibióticos, colorantes y toneladas de nitrógeno y fósforo, esto último asociado a la generación de florecimientos algales.

Las ONGs también advierten que esta industria es una amenaza global a las pesquerías del Pacífico Sur y el Atlántico Norte debido a que se requieren grandes fuentes de pescados para generar el alimento para los salmones, lo cual debilita la cadena alimentaria del mar.

Fuente: http://www.ecoceanos.cl