(La Voz de Galicia).- El director xeral de Recursos Mariños, Antonio García Elorriaga, se convirtió ayer en portador de buenas noticias para los sectores productivos de la ría de Arousa. A primera hora de la tarde se entrevistó con los bateeiros y, acto seguido, con los patrones mayores arousanos. A unos y a otros les trasladó la decisión de Pesca de paralizar el proyecto para la colocación de dos jaulas para el cultivo experimental de salmón en las inmediaciones de la isla de Rúa, en aguas de Ribeira.

 

Con las jaulas ya colocadas en los límites autorizados por Pesca, el proyecto parecía no tener ya marcha atrás. Así se lo comentó hace tan solo unos días Pesca a representantes del sector mejillonero. Sin embargo, el gabinete que dirige Carmen Gallego ha decidido parar las máquinas y suspender la autorización dada a un proyecto que había levantado ampollas entre los productores arousanos.

Con todas las alarmas encendidas, bateeiros y cofradías velaban armas, dispuestos a salir en manifestación si los salmones llegaban a ser soltados en las jaulas de la ría. Pero las medidas de presión no van a ser necesarias: la conselleira de Pesca ha decidido paralizar el proyecto experimental y ordenar a sus técnicos la redacción de un «mapa de usos marinos». Es este un documento que pretende ordenar la actividad productiva de las rías, estableciendo claramente qué actividades se pueden realizar y cuáles están prohibidas en los distintos tramos de la costa gallega.

Indefinición normativa

Con la redacción de ese instrumento Carmen Gallego pretende dotar a su consellería de un arma cargada de futuro. Con él en las manos, el gabinete autonómico pretende llenar el vacío que ahora existe en la normativa en lo que a la concesión de autorizaciones a proyectos experimentales se refiere. Según explicaban ayer desde Pesca, ese tipo de iniciativas están sujetas a una «total indefinición» legal.

Con el plan de usos de las rías gallegas redactado, la consellería tendrá perfectamente claro qué tipo de actividades puede autorizar en cada una de las subzonas de la costa. El documento será muy utilizado, ya que en los despachos de Pesca se acumulan un buen puñado de autorizaciones para instalar artefactos y sistemas experimentales en la ría.

La figura de ese mapa de usos marinos será recogida en el decreto de Cultivos Mariños que se redactará en los próximos meses al amparo de la Lei de Pesca. En su elaboración, la Xunta pretende dar voz a los sectores productivos, garantizando la plena colaboración con todos los actores implicados en la explotación de las rías gallegas.

La elaboración de este mapa supone trasladar al mar los mismos criterios que en su día primó la Xunta en la elaboración del plan de acuicultura de Galicia: la ordenación y compatibilización de la producción acuícola con el entorno en el que se va a desarrollar.

El humor de bateeiros y mariscadores mejoró enteros tras conocer la revocación de la concesión. Unos y otros habían mostrado su rotunda oposición al desembarco en la ría de esta actividad experimental, al no existir garantías de que el cultivo de salmones no fuese a afectar al resto de especies.

«Una retirada a tiempo es una vitoria, e esto es una vitoria», sentenciaba ayer Julián García, representante de los mejilloneros vinculados a Pladimega. Desde Arousa Norte señalan que «se trata de una excelente noticia». Y es que el proyecto «daba mala espina debido al sigilo con el que se llevó a cabo». El presidente del Consello Regulador do Mexillón de Galicia, Ramón Dios, aplaudía la redacción del mapa de usos de las rías, muy útil para racionalizar la explotación de la costa.

Fuente: http://www.lavozdegalicia.es