Por: Gerardo López
(La Opinión Granada).- El director gerente de la Azucarera del Guadalfeo, Joaquín Martín Montero, anuncia el cierre definitivo de la piscifactoría que aún mantiene abierta para el engorde de lubina y dorada en la pequeña bahía colindante con la fábrica de La Caleta, en Salobreña. La Azucarera del Guadalfeo inició hace varios años esta nueva actividad, en previsión del escaso margen de vida que le quedaba al sector cañero.

 

Aprovechó, además, la proximidad del mar y el agua caliente de la fábrica para dotar de una temperatura óptima al preengorde que se hacía en el propio recinto fabril, previo a su pase a las jaulas instaladas en el mar. Durante todo este proceso, Martín Montero solicitó a la Junta de Andalucía la autorización para aumentar el número de jaulas de engorde de pescado hasta las 36 con las que cuenta en la actualidad.

“El bajo precio del pescado es la principal causa. Paralelamente, los precios de los piensos se han encarecido y la rentabilidad es nula. Hubo un tiempo en que sí podía mantenerse, pero ahora es imposible. Para que una lubina o una dorada alcancen su peso óptimo de venta deben pasar al menos dos años”, afirma Martín Montero.

Como consecuencia de ello, se ha producido el cese de la actividad que se realizaba en el interior de la fábrica y el despido de dos de los cuatro operarios que trabajaban allí. Quedan las jaulas instaladas en el mar hasta que concluya el engorde de los peces que contienen, por lo que, en dos años, serán desmanteladas.

Además, existe otro inconveniente añadido. El plazo de concesión de la licencia, cifrado en diez años, ya ha alcanzado los siete, con lo cual casi se agotaría el citado margen de la concesión. No obstante, la fábrica podría pedir la renovación administrativa, pero no lo hará, salvo que alguna empresa esté interesada en adquirir las instalaciones. “Si alguien quiere continuar la actividad, que sepa que las instalaciones están en venta”, afirma Martín. Salidas.

El cierre de la azucarera en 2006 dejó sin trabajo a los 79 trabajadores fijos discontinuos que aún prestaban sus servicios en las campañas, que fueron indemnizados. Sin embargo, toda la plantilla –26 trabajadores, en total– se quedó en la fábrica, salvo tres que negociaron su prejubilación. Los empleados se repartieron entre la destilería, la piscifactoría, uno en Ron Montero, que fue adquirida por la fábrica, y algunos de forma indistinta se dividen la labor entre la destilería de Montero y la de Guadalfeo.

Reparto. La azucarera, con motivo de la reconversión del sector, recibió una subvención para reinvertir o indemnizar a los trabajadores. Martín optó por no despedir a nadie y sacar adelante una inversión para la recolocación de los empleados excedentes. Se trata de una terminal de recepción y exportación de mercancías líquidas –melazas y alcoholes–, para la que ya cuenta con una concesión provisional por parte de la Autoridad Portuaria de Motril

Dispondrá de un espacio de 5.500 metros cuadrados en la nueva zona del muelle de las Azucenas. Mientras tanto, continuará con ambas alcoholeras abiertas, si bien la tendencia será que la de Guadalfeo desaparezca con el tiempo y se instale definitivamente en Montero, según explicó el gerente de la fábrica.

Fuente: http://www.laopiniondegranada.es