Por: María Llebrez
(Diario de Cádiz).- Continuas denuncias a los cuerpos de seguridad, partes que se interponen en medio de la noche o a plena luz del día. Lo del pasado viernes sólo fue uno más. Una de las responsables de la empresa de cultivos marinos Cupimar, África Rosa, avisaba a la Policía Local porque en la calle San Marcos, junto al bar Chico, se estaban vendiendo lubinas criadas en sus explotaciones, y robadas, según la versión de Rosa, tan sólo unos días atrás en las producciones de carácter intensivo (aquellos cultivos programados y cuidados las 24 horas del día).

 

Según sus cálculos, entre las cajas de pescado habría unos 30 kilos de esta especie. La sanción se interpone porque la venta ambulante está prohibida. Identificar a los responsables de esta venta es sólo solucionar una consecuencia del problema, pero no el problema en cuestión, que son los robos, según confiesa esta responsable, que se producen intermitentemente a lo largo del año. Sus estimaciones son que, fruto de estas incursiones, se pierde anualmente el diez por ciento de la producción, unos 30.000 kilos.

Sólo la semana pasada, las salinas explotadas por Cupimar han sufrido cinco robos, cuatro en la salina de Santa Beatriz y otra en la de Talanquera, aunque sospechan que también en la de San Jaime ha habido incursiones. Sólo en uno de estos casos se ha conseguido detener al presunto ladrón. Porque las llamadas a la Guardia Civil o a la Policía Nacional son inmediatas, pero más rápidos son los robos, que tienen una salida inmediata en el mercado, especialmente en el de carácter ambulante.

Estos robos se producen, por lo general, en mitad de la noche, y lo hacen a pesar de la presencia constante de seguridad privada en las explotaciones de la empresa, según explican desde la entidad explotadora. Los ladrones en cuestión se saltan las barreras de protección físicas y llegan hasta los esteros, donde buscan los pescados de mayor tamaño, los cuales capturan mediante la utilización de nasas, un tipo de red que emplean a modo de bolsa con las que incluso pueden transportar las especies sustraídas. Así se ha podido constatar además a través de la detención de la pasada semana, en la que también se requisó una de estas nasas.

Diferente modus operandi se empleó en otro robo de peores consecuencias económicas que se perpetró en esta salina meses atrás, porque los peces robados eran reproductores.

Fuente: http://www.diariodecadiz.es