Por: Teresa Nicolas
ARONA (La Opinión).- Nada está crispando más los ánimos entre el sector pesquero tradicional del Sur que el Plan Regional de Ordenación de la Acuicultura (Proac) del Gobierno de Canarias, para el que ayer concluyó el plazo de presentación de alegaciones y al cual se oponen la mayoría de los ayuntamientos de la comarca, concretamente, Santiago del Teide, Guía de Isora, Adeje, Arona y Granadilla.

 

Todos han presentado ya alegaciones en contra de la ordenación pretendida por el Gobierno canario, "por el impacto visual y medioambiental que supone el colocar jaulas marinas de lubinas y doradas desde Montaña Roja-Los Abrigos (Granadilla de Abona) hasta Punta Teno (Buenavista del Norte), siendo toda la franja litoral sur, turística".

Manifestación. La situación ha dado lugar a que el pasado sábado la Asociación de Empresarios y la Asociación de Vecinos de Los Abrigos, en Granadilla de Abona, junto con los pescadores, convocaran una manifestación en Los Abrigos, en protesta del citado Plan y en defensa de la pesca tradicional de la que dependen más de 200 familias de la zona. Y es que en el caso del litoral de Granadilla, el Gobierno pretende declarar zona apta para la acuicultura desde Montaña Roja, en El Médano, hasta Punta Salema, en Arona. "Una barbaridad" para el sector pesquero, agrupado en la cofradía de pescadores Nuestra Señora de Las Mercedes, ubicada en Los Cristianos (Arona), que considera que de llevarse a fin el Plan "se pondrá en peligro de extinción la pesca tradicional", ya que las jaulas pasarían a ocupar gran parte de sus caladeros habituales.

Con el fin de evitar la colocación de jaulas marinas entre Montaña Roja y Punta Salema, espacio delimitado como zona 4 y que abarca un tramo de 16 kilómetros de costa, el Ayuntamiento de Granadilla se ratifica y manifiesta su apoyo al proyecto de reserva marina que ha iniciado para esa misma zona.

Para los pescadores del Sur, el Proac supone "la ruina para el sector", si se tiene en cuanta que en los próximos años se pretende aumentar la producción anual de 8.000 toneladas a 51.000 toneladas. Algo, en su opinión, completamente "insostenible" desde el punto de vista económico, medioambiental y social. Para el ecosistema marino tanta producción a medio plazo supone disponer de una gran cantidad de pienso que acaba en el fondo alterando el medio. Sin embargo, son muchas otras las razones que sostiene el sector en contra del Plan que persigue declarar a la acuicultura sector estratégico, "sin tener en cuenta que son ya varias las empresas que han abandonando la actividad por falta de dinero para comprar pienso, mientras que otras utilizan prácticas de engorde un tanto irregular".

Fuente: http://www.laopinion.es/