(La Voz de Galicia).- O les dan una garantía de que las jaulas de cultivo de salmón saldrán de la ría de Arousa o comenzarán las movilizaciones.

 

Los patrones mayores de las cofradías arousanas esperan que la Consellería de Pesca les ofrezca hoy -en el marco de la reunión que mantendrán con el director xeral de Recursos Mariños, Antonio García Elorriaga- una explicación de por qué un proyecto acuícola que creían paralizado por orden de la Xunta ha podido seguir adelante sin problemas frente a la ribeirense isla de Rúa cuando se daba por hecho que se le había revocado la autorización a la empresa. Y ese dar por hecho se sustentaba, precisamente, en las palabras de Elorriaga, que hace unas semanas comunicó la paralización del proyecto tanto al colectivo de bateeiros como a los patrones mayores de la ría y a la propia promotora de la iniciativa: la sociedad noruego-gallega North West Food (NWF).

Por eso cuando el lunes pasado comprobaron que un barco noruego introducía en las jaulas miles de alevines de salmón no podían dar crédito. Y la incredulidad inicial dio paso a la indignación: «O director xeral dixéranos que o proxecto non ía adiante, e agora vemos que os peixes xa están nas augas arousanas. Queremos unha explicación», exige Baltasar Rodríguez, patrón mayor de Rianxo. Como él, los responsables del resto de los pósitos arousanos sostienen que la cría de salmón perjudicará la producción marisquera de la ría.

Rodríguez y su homólogo de Cambados, Benito González, serán los encargados de reiterar la oposición de todos los pósitos de la ría a la granja de salmón instalada frente a Rúa. Si no se atienden sus reclamaciones, los afectados tomarán medidas de presión en defensa del ecosistema marino del que depende el sustento de miles de familias.

Revocación segura

Por su parte, la Consellería de Pesca insistió en que, tal y como se informó en su día a bateeiros y patrones mayores, el proyecto está paralizado y que así le fue comunicado también a la empresa, aunque no quisieron avanzar qué medidas tomarán para hacer efectiva esa revocación.

De hecho, la sociedad promotora de la iniciativa duda de que la Consellería de Pesca pueda realizar ese proceso. De hecho, fuentes de NWF aseguran que todavía no han recibido por escrito la comunicación oficial de que se les retira la licencia, por lo que han seguido adelante, con todos los permisos en regla y autorizaciones en la mano, para evitar entrar en «pérdidas irresponsables», como lo sería convertir «en harina de pescado los 53.000 alevines de 80 gramos adquiridos en Escocia» para introducirlos en las jaulas de Arousa.

Las mismas fuentes explicaron que la intención de North West Food es concluir la fase piloto inicial y, posteriormente, «solicitar la concesión para una granja grande o varias de tamaño medio, con una inversión de 50 millones de euros en cinco años, y unas previsiones de empleo para 300 personas».

Desde NWF sostienen que el impacto del cultivo del salmón en las aguas de la ría es «inferior a muchos otros cultivos». De hecho, el de esta experiencia «será casi nulo», aparte de que «se harán en todo momento controles científicos para evitar interferir con el medio ambiente».

Fuente: http://www.lavozdegalicia.es