Por: Sandra Arias
(Los Tiempos).- Pacú y tambaquí son las dos especies de peces que “cultivan” 205 familias del municipio de Ivirgarzama, en el trópico cochabambino, y su producción tiene mercado asegurado en restaurantes de la zona y de la ciudad de Cochabamba.

 

El éxito del proyecto, que fue impulsado inicialmente por el Programa de Apoyo al Desarrollo Alternativo Cochabamba (Praedac), hizo que se pensara en la instalación de una planta procesadora de alimento balanceado y en un centro de reproducción de alevines (crías de pez).

Según cuenta el técnico en piscicultura del municipio, Elías Cala, cuando en 1997 se inició el proyecto, los comunarios no mostraron demasiado interés, pero con el paso del tiempo el Proyecto de Producción Familiar de Carne de Pescado fue cobrando impulso y sólo en lo que va de 2008 se construyeron 60 nuevos estanques de crianza.

Para ingresar al programa, el comunario presenta su solicitud ante el municipio y para ser aceptado se realiza previa verificación del suelo en el que piensa construir la poza.

“Se requiere un suelo pesado, arcilloso, que retenga el agua y no se filtre. Un estanque cuesta alrededor de 3.500 bolivianos y el beneficiario tiene que poner 1.000 como contraparte”, explica Cala. Una vez que es aceptado, el comunario debe realizar la excavación y asistir a cursos de capacitación en crianza de peces.

“Hay temporadas para todo (como en la siembra), por ejemplo hay temporadas para excavar estanques que es entre julio y septiembre, porque se llenan naturalmente; hay temporadas para ‘sembrar’ los alevines, que es entre diciembre y enero, y tiempo para ‘cosechar’ también”, afirma Cala.

Al igual que otros animales de granja, los peces de criadero también deben recibir dosis diarias de alimento balanceado para estimular su crecimiento. El peso promedio alcanzado es de 500 a 600 gramos, aunque algunos criadores han logrado peces de hasta 800 gramos.

Peligros

Cala señala que los peces deben ser protegidos de depredadores y otras amenazas. Una de las primeras precauciones antes de la “siembra” es la de colocar tubos de drenaje en el estanque. Una vez que el agua de lluvia haya llenado por completo la laguna artificial, se debe desinfectar con cal para matar a los beutones, depredadores que son una especie de peces “maleza” que aparecen después de las lluvias, se reproducen en cualquier medio y se comen a las crías. Otros depredadores voraces son los lagartos y otros reptiles que entran de los “curichales” cuando la poza está cerca al río.

El frío también afecta a los peces y para contrarrestar su efecto se debe echar una gran cantidad de sal a la poza para combatir los hongos que se forman debido a la inactividad de los peces.

La pesca de “cosecha” se realiza en esta época solamente a pedido de los compradores para entregar carne fresca y recién faeneada que puede ser adquirida de uno de los 390 estanques que actualmente existen en Ivirgarzama.

OTROS PROYECTOS

Si bien las pozas se abonan con estiércol para producir microorganismos que sirvan de alimento a los peces, el alimento balanceado es necesario para lograr que alcancen buen tamaño y debe ser suministrado dos veces por día; pero el alto costo ocasiona que algunos productores sólo lo hagan una vez.

El técnico en piscicultura, Elías Cala, afirma que para solucionar este problema el municipio busca financiamiento para su proyecto de construcción de una planta procesadora de alimento balanceado cuyo objetivo no sólo es producir comida para peces, sino también para las granjas de pollos y cerdos de la zona.

Se gestionó financiamiento del Fondo Nacional para el Desarrollo Alternativo (Fonadal) para la construcción de un centro de reproducción de alevines que comenzará a funcionar a fines de 2009.

Fuente: http://www.lostiempos.com