Por: Daniela estrada
SANTIAGO (IPS).- Trabajadores de la industria salmonera exigen al gobierno chileno la entrega de subsidios para miles de personas despedidas por la crisis sanitaria que vive el sector. Con el fin de presionar a la presidenta Michelle Bachelet realizarán una huelga de hambre, anunciaron.

 

La marcha realizada este martes en la sureña ciudad de Puerto Montt fue en "repudio" a la desigual respuesta del gobierno a las demandas de los trabajadores y de los empresarios, explicó a IPS la sindicalista Doris Paredes, presidenta de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) de la provincia de Llanquihue, en la sureña región de Los Lagos.

"A las demandas de los empresarios se les dio inmediata solución, mientras que nosotros venimos planteando nuestros problemas hace un año y medio", y sólo recibimos "parches", aseguró Paredes.

El viernes 28 de noviembre la mandataria socialista Bachelet anunció en un encuentro empresarial que su gobierno inyectará 120 millones de dólares al sector para financiar garantías que faciliten la obtención de créditos bancarios a las salmoneras.

El gobierno estima que la medida tendrá un impacto del orden de los 450 millones de dólares.

"Nosotros esperábamos que por un lado el gobierno sirviera de aval a las empresas salmoneras para que puedan pedir préstamos y que por el otro se entregaran subsidios a los trabajadores que han sido desvinculados de la industria", dijo a IPS el presidente de la Confederación Nacional de Trabajadores del Salmón (Conatrasal), Javier Ugarte.

La organización sindical afirma que unas 6.000 personas han sido despedidas en el último año por el cierre de centros de cultivo y plantas de procesamiento del pescado, afectados por el virus de la anemia infecciosa del salmón (ISA, por sus siglas en inglés).

En la marcha de este martes en Puerto Montt, capital de la región de Los Lagos, los asistentes portaban un ataúd de cartón. "Para nosotros esto un funeral", dijo Paredes.

Conatrasal exige un subsidio familiar, como el que el gobierno entregó a las familias desplazadas por la erupción del volcán Chaitén, en la misma región, indicó Ugarte.

"Hay una mala interpretación de los motivos de fondo por los cuales se tomaron estas medidas (de asistir a los empresarios con 120 millones de dólares), porque en ningún caso se trata de un regalo de plata para las empresas, sino de proteger las fuentes de trabajo y evitar que se continúe profundizando una situación que es muy compleja", dijo el lunes el ministro de Economía, Hugo Lavados, al diario local El Llanquihue.

Lavados anunció que antes de Navidad se darán a conocer nuevas medidas de apoyo a los trabajadores, aunque aclaró que "hay que ver cuáles (subsidios) son posibles y cuáles no".

El lunes, autoridades locales como los gobernadores de Chiloé y Llanquihue, anunciaron una serie de disposiciones a favor de las personas despedidas.

Las salmoneras darán facilidades a los trabajadores para que se capaciten en otras áreas, entre enero y marzo de 2009, y se gestionará ante el Ministerio de Vivienda y el BancoEstado la reprogramación de créditos y la congelación de pagos de dividendos mientras los trabajadores se encuentren desempleados.

Asimismo, habrá capacitaciones en el rubro de la construcción para que quienes perdieron sus trabajos se sumen al llamado Plan Chiloé de obras públicas que impulsa el gobierno en la zona.

Por otra parte, entidades gubernamentales "redoblarán" sus esfuerzos para apoyar iniciativas de los trabajadores del salmón y de los empresarios de la zona.

Las autoridades también especificaron todas las medidas sanitarias que desde ahora deberá cumplir la industria.

A juicio de los trabajadores, éstas son sólo soluciones "parches" y no están dispuestos a seguir esperando. "Nosotros queremos anuncios a más tardar la próxima semana", señaló Ugarte. Por ello presionarán por varias vías. El 9 de ese mes, la CUT y Conatrasal realizarán dos grandes marchas, una en Puerto Montt y otra en Ancud, Isla Grande de Chiloé, 1.000 kilómetros al sur de la capital.

Además, Ugarte adelantó a IPS que probablemente este martes por la noche unos 50 trabajadores de la industria inicien una huelga de hambre sin plazo de finalización.

El 28 de noviembre el presidente de la patronal Asociación de la Industria del Salmón, SalmonChile, César Barros, valoró el plan de apoyo del gobierno de 120 millones de dólares.

"Es una demostración de confianza muy importante del gobierno hacia la salmonicultura, reafirmando su viabilidad", afirmó Barros en un comunicado de prensa.

Según el dirigente gremial, la industria está poniendo "todos sus esfuerzos" para que en los próximos meses se materialice la menor cantidad de despidos y se generen planes de reconversión en las comunas salmoneras.

"La semana pasada en el consejo directivo de SalmonChile se aprobaron una serie de medidas que cambian radicalmente la forma de producción de la industria del salmón, las que nos permitirán seguir siendo líderes mundiales", dijo Barros.

Entre ellas, se destacan "medidas relativas a todas las fases de producción en agua dulce y agua de mar --con estrictos controles para el ingreso y cosecha-- y una serie de reglas para los movimientos de peces, que incluyen vacunas, certificaciones de stocks y eliminación de reproductores y su descendencia cuando sea necesario", describió.

"Es impresentable que una industria que ha crecido a más de 22 por ciento anual en los últimos años, cuyas ganancias para 2007 superaron el 20 por ciento de las ventas (500 millones de dólares), y que se ha caracterizado por incurrir en malas prácticas ambientales y laborales, sea beneficiada ahora con fondos que pertenecen a todos los chilenos, a través de este nuevo subsidio anunciado por el gobierno", dijo en un comunicado la no gubernamental Fundación Terram.

"La industria salmonera paga al Estado 0,05 por ciento de sus exportaciones por concepto de concesiones acuícolas y recibe subsidios a la mano de obra y a la importación de maquinaria, entre otros", apuntó.

"Cualquier medida en relación a esta industria debe enfocarse en mitigar los impactos sociales y ambientales generados por la crisis que hoy atraviesa; de lo contrario, significará premiar las malas prácticas del sector", concluyó la organización ambientalista.

Fuente: http://www.ipsenespanol.net