(La Voz de Galicia).- Los conserveros gallegos han puesto en marcha un proyecto que supondría la primera experiencia española en el cultivo de algas en bateas, con vistas a su producción industrial y posterior recogida, tratamiento y envasado en diferentes modalidades.

 

Los productores de conservas están estudiando la forma de materializar la iniciativa, en cuya parte científica colaboran técnicos de la Universidad de Santander. El modelo, que no diferiría mucho de las bateas actuales, en las que cuelgan los racimos de mejillones, permitirá controlar la producción, al tiempo que prescindiría de la recolección directa en las rocas o en los arenales que se viene practicando hasta el momento.

Los primeros trabajos que está llevando a cabo la Asociación de Fabricantes de Conservas de Mariscos y Pescados (Anfaco) tratan no tanto de estudiar la respuesta biológica de las semillas de algas adheridas a las bateas, que presentan un crecimiento rápido y satisfactorio -el desarrollo medio es de unos dos metros de largo en seis meses-. El objetivo prioritario es buscar las variedades que puedan encajar mejor con el gusto de los consumidores. Este será, en última instancia, el factor que determine tanto la elección de las especies que se producirán como las proporciones y las zonas de cultivo a lo largo de la costa gallega.

El secretario general de Anfaco, Juan Vieites, aseguró a La Voz que en este momento existe en el litoral gallego un catálogo de algas próximo a las 600 variedades, lo que ha llevado a algunos expertos a calificarlas como laverdura del mar . Sin embargo, las conserveras de la comunidad solo están envasando, para su posterior comercialización, alrededor de 20 modalidades. Por el momento, claro. Según fuentes de la patronal Anfaco, en este momento existen al menos cinco conserveras gallegas que elaboran alguno de sus productos con algas. Wakame , kombu , lechuga de mar, nori o musgo de Irlanda son ya elementos presentes en muchas conservas desde hace algunos años. Existen, asimismo, diferentes presentaciones de algas combinadas con ingredientes tradicionales, como mejillones o puerros, y otras presentaciones en solitario. Aunque con cierto éxito comercial -debido a unos cuidadosos métodos de recolección y tratamiento-, lo cierto es que este tipo de productos sigue siendo, para miles de paladares, un terreno por descubrir.
Proyección internacional

Al igual que sucede con otros productos de las costas gallegas, las conservas con algas como ingrediente principal tienen más éxito fuera de la comunidad. Por este motivo, su estrategia de crecimiento comercial se centra en los mercados internacionales, como el asiático.

Fuente: http://www.lavozdegalicia.es