Los parásitos marinos que infectan a las praderas de algas marinas han sido difíciles de detectar. Pero ahora los científicos de Escocia y Alemania han desarrollado una nueva técnica genética para identificar de forma rápida y confiable los parásitos comunes del kelp, Eurychasma.

 

En términos de peso, el kelp representa la mayor parte de la biomasa de los habitas marinos templados y fríos en todo el mundo. Esta es un alga marrón que puede formar torres de hasta 60 m de alto.

Los investigadores piensan que el parásito interfiere en el ciclo reproductivo del kelp, reduciendo el crecimiento poblacional, lo que tiene consecuencias en los esfuerzos para utilizar sustentablemente el kelp para la producción de biocombustibles o para la gestión de las poblaciones amenazadas.

La Dra. Claire Gachon, quien desarrollo la nueva técnica, explica: “Tenemos razones para creer que el mayor impacto en Eurychasma puede darse a través de la perturbación de la reproducción sexual de los kelps.”

Sin embargo, Gachon agregó que esta hipótesis han no ha sido demostrada.

Antes de desarrollar la nueva técnica, los investigadores buscaron al parásito por bastante tiempo debido a la dificultad de su identificación.

Las praderas del océano
El kelp provee hogar, protección y alimento para muchas especies. Los erizos de mar prosperan en el kelp, y estos a su vez alimentan a las nutrias de mar. Las algas marinas son esenciales para especies de importancia económica como las langostas y es una fuente de energía ecológica. Una epidemia que afecte a al Eurychasma podría tener consecuencias funestas para la vida marina.

Usando la técnica de genética molecular denominada PCR en tiempo real, que replica rápidamente el ADN, los científicos del Culture Collection of Algae and Protozoa de la Scottish Association for Marine Science en Oban y Fachbereich Biologie der Universität encontraron el parasito en muestras de algas marrones del norte de Europa y de Sudamérica.

El PCR en tiempo real permite a los investigadores identificar rápidamente y con pequeñas cantidades de ADN a el parásito en muestras de algas. La otra forma de encontrar al parásito es mediante el uso de microscopio, pero esta técnica es laboriosa y consume bastante tiempo.

La técnica es la primera en su tipo que permite identificar al parásito en el campo.

El PCR en tiempo real tiene otra ventaja: permite determinar las algas que son mas resistentes a algunas cepas del parásito que otras.

Gachon cree que esto se debe a que la respuesta inmune del alga es determinada genéticamente. Aunque los científicos conocen que esto se presenta en plantas terrestres, la investigación aporta evidencia de que esto también se aplica a las algas marrones.

El equipo ahora tiene como objetivo el conocer como el alga resiste la infección y si esto cambia la genética de toda la población de algas.

La investigación esta publicada en la revista Applied and Environmental Microbiology.

Fuente: Planet Earth