Por: Ariel Soler Costafreda
GUANTÁNAMO (Solvision).- Pese a los controversiales y argumentados criterios a favor y en contra de la claria, sin desdeñar opiniones ambientalistas ni aupar criterios comerciales, lo cierto es que la exótica especie forma parte de la fauna cubana y está integrada, de manera irreversiblemente, a la dieta de la Isla.

 

En Guantánamo, donde como en toda Cuba el pez aprovechó desbordamientos por fenómenos naturales y escapó de sus criaderos hacia los cauces fluviales, la especie experimenta un auge productivo controlado en 8,5 hectáreas de agua contenida en los estanques de la entidad acuícola Aliceba.

Es esta la unidad especializada en producciones de agua dulce en Pescaguán, la entidad pesquera más oriental del país, la cual ha comercializado hasta el momento 270 toneladas de claria, volumen sin precedente en su historia, que “sumerge” en el recuerdo las exiguas capturas a inicios del presente siglo.

Los saltos cuantitativos y cualitativos en su misión económica le valen la declaración omo colectivo de Referencia Nacional, un reconocimiento a la alcista curva productiva que apunta a 330 toneladas de la especie este año.

También se erigen en ejemplo para el país por lograr sus producciones en estanques de tierra, los cuales abaratan el proceso inversionista de las piscinas de cemento empleadas por otras provincias y reducen a sólo tres momentos la manipulación del cardumen, cuando en aquéllos modernos contenedores cada 15 días hay que tamizar, contar peces y “sembrar”.

Clarias, pero también tilapias rojas y negras y la producción de alevines de esas especies, tencas, carpas, amuras y laveos, estos últimos para repoblar las presas de la provincia y acuatorios de organismos, conforman el universo del Aliceba, sostén del desarrollo de la acuicultura en Guantanamo.

Enerledys Castillo, director de Aleviceba, explica que el próximo año es propósito aumentar hasta 15,5 las hectáreas de agua y producir 400 toneladas de claria, especie de alta demanda poblacional comercializada como filete de pescado.

En total suman casi 600 toneladas de especies acuícolas comercializadas por las pescaderías de la provincia de Guantánamo durante el  presente año, proporcionalmente la mayor entrega liberada a la población, respecto a lo distribuido para el consumo a través de la canasta básica.

Mario Legrá Martínez, director de Pescaguán, aseguró que mientras los restantes territorios del país producen y venden libremente alrededor del 30 por ciento de lo que distribuyen por la libreta de abastecimiento (pescado, calamar y pollo importados) en Guantánamo significa las tres cuartas partes.

El volumen evidencia el ascenso de la acuicultura local y la creciente aceptación del consumo de especies que enriquecen la cultura gastronómica y culinaria de la  población, a la vez que se convierte en importante fuente alimentaria, pues contiene 19 por ciento de proteínas.

Pescaguán durante al año que concluye mercadeó en su red de pescaderías, junto a las especies acuícolas referidas, 252 toneladas de croquetas de pescado, 26 de picadillo enriquecido y unas 40 de masa de jaiba, especie con baja captura por las afectaciones de los ciclones Gustav, Ike y Paloma.

Legrá Martínez, explicó que los fenómenos meteorológicos impidieron también el cumplimiento de los planes de especies de la plataforma marítima, de las cuales capturaron hasta el momento 324 toneladas, y estima se quedarán a unas 37 de las 440 previstas este año.

Explicó que en el caso de la jaiba las lluvias disminuyeron la densidad salina de la bahía de Guantánamo, principal predio de pesca de esa especie, la cual emigró quedando solo ejemplares sin talla comercial y protegidos para permitir su desarrollo.

Los atrasos en la pesca de plataforma fueron inducidos por prolongadas jornadas de inactividad al preservarse la vida humana y las embarcaciones de los peligros derivados de los meteoros y la interrupción de la corrida del cardumen de cojinúas, especie que aportaría a la economía de la provincia unas 90 toneladas de ese pescado.

Empero el 2009 cierre como un año de importantes avances en los niveles productivos y de captura, durante el cual los más de 600 trabajadores de Pescaguán responden con aciertos al llamado de la nación de garantizar la alimentación el pueblo. Enrumbaron la proa y es muy favorable su viento de popa.

Fuente: http://www.solvision.co.cu