Ceuta (El Faro).  Liquidar la sociedad. Ese es el objetivo que defiende la secretaria general del PSOE, Antonia Palomo, para solucionar “el lastre” que supone Acuicultura para la Ciudad Autónoma.

 

Así lo ha manifestado a ‘El Faro’ una Palomo que se muestra crítica con la situación, después de que en el último consejo de administración del pasado 9 de febrero, se reconociera que existe un déficit financiero en la empresa, el cese de actividad y que en la actualidad no cumpliría el principio de una empresa en funcionamiento.

Para el PSOE la única salida a esta problemática pasa por la liquidación para “evitar mayores quebrantos” para, “con la venta de esos activos, reponer en lo posible las pérdidas que se hayan dado en la empresa y hacer hincapié en un plan social del que jamás se habla en el informe”, concreta.

“Ellos hablan de introducirse en el cultivo del mejillón y que esa actividad posibilite la continuidad de la empresa, pero eso no llega ni siquiera a una declaración de intenciones y por lo tanto tampoco habla de un Plan empresarial de actuación”, concreta Palomo.

Para la secretaria general del PSOE, en el informe se hace referencia a que es clara la no continuidad en un futuro de la cría de dorada y lubina y menciona que no ha perjudicado a ningún tercero en su proceso de asumir deudas. “Esta afirmación esconde la realidad de la existencia de la Ley concursal 22/2003, ya que si el propio gobierno de la Ciudad no hubiera hecho frente a las deudas se habría entrado en un presupuesto de concurso como dice dicha ley”, completa. “No es suficiente la declaración de los socios de no tener voluntad de liquidar y las dos únicas dos posibilidades que admite la lógica empresarial según el PSOE son una declaración expresa de los socios de su voluntad de no liquidar la sociedad y plantear simultáneamente un plan de viabilidad empresarial donde se deben incluir el reparto y la asunción de cada socio del coste económico de dicho plan”. Además, para el PSOE, “si la empresa está en quiebra, como reconocen ellos, y existiendo además la certeza de que no se va a continuar produciendo y asumiendo que hay unos costes mensuales, teniendo en cuenta que no existe ningún documento mercantil o de otro tipo que indique una nueva actividad que permita la continuidad de la empresa, y también el deber de buena gestión y responsabilidad que deben tener los agentes económicos, lo lógico es la liquidación”.

La Unión General de Trabajadores decidía, esta semana, desconvocar las movilizaciones del personal de la desaparecida empresa Acuicultura, tras alcanzar un acuerdo con el presidente Vivas, en unas negociaciones llevadas directamente por el sindicato.

Con la promesa de solucionar la situación del último de los trabajadores de la antigua piscifactoria que faltaba por recolocar en otra plaza, se optó por suspender una concentración prevista a las puertas del Ayuntamiento.

La Unión General de Trabajadores considera que “existen garantías suficientes para culminar el compromiso alcanzado con el Gobierno de la Ciudad cuyo objetivo era impedir la destrucción de estos empleos”.

Fuente: http://www.elfaroceutamelilla.com