CARBALLIÑO (La Región).- La trucha autóctona del Douro-Sil se cría por primera vez en la Piscifactoría de Carballiño. Comparte las instalaciones con la centroeuropea, que es la que se utiliza para repoblar los cotos intensivos de pesca. La Consellería de Medio Ambiente puso en marcha este novedoso proyecto seleccionando 54 ejemplares genéticamente puros, que han dado origen a un millar de crías. Permanecen en la Piscifactoría en previsión de un vertido o cualquier otro tipo de catástrofe, a fin de preservar esta especie autóctona.

La Piscifactoría de Carballiño dispone en estos momentos y por primera vez de aproximadamente un millar de crías de trucha autóctona, además de las 5.000 de procedencia centroeuropea, que es la trucha que hasta ahora ocupaba en exclusiva estas instalaciones, destinada a la repoblación de los ríos. La cría en cautividad de las especies autóctonas responde a un proyecto desarrollado por la Consellería de Medio Ambiente como medida preventiva en caso de cualquier tipo de catástrofe ecológica en las cuencas fluviales y a fin de preservar la trucha del país.

La experiencia comenzó con los trabajos de caracterización genética en colaboración con la Universidad de Santiago. De esta forma, se detectaron cinco líneas diferentes en Galicia, de las cuales dos están en Ourense: la del Douro-Sil y la Atlántica. Según Agustín Sevilla, jefe del servicio de Conservación da Natureza en Ourense, el siguiente paso consistió en capturar reproductores, pero sólo de la línea Douro-Sil, y comprobar que eran genéticamente puros. De esta forma, durante el 2007 se reservaron en la Piscifactoría de Carballiño 54 ejemplares que dieron origen al millar que ocupa ahora las instalaciones.

Mientras la trucha centroeuropea se continuará soltando en los cotos intensivos de pesca, la autóctona se mantendrá en cautividad por si fuese necesario repoblar algún río por causa de vertidos u otras catástrofes. No obstante, este experimento novedoso se enfrenta a considerables dificultades, porque ‘mentras a centroeuropea é moi fácil de cultivar, a autóctona é difícil porque non está acostumbrada á cautividade’, señaló Agustín Sevilla. Asimismo, su estancia en la Piscifactoría será lo más corta posible para que no pierda su carácter salvaje ni se habitúe al hombre, como ya lo está la centroeuropea, fácil presa para los pescadores, y que surte la demanda social.

Experiencia

La reciente reforma de las instalaciones por parte de la Consellería de Medio Ambiente facilita el desarrollo de este novedoso proyecto, que en el próximo año incorporará también la trucha de la línea genética Atlántica. La sustitución de los estanques de hormigón por depósitos sintéticos evita las rozaduras y garantiza en mayor medida la supervivencia de los peces. Aún así, Agustín Sevilla insistió en la gran dificultad que implica la cría de ejemplares autóctonos. ‘Pode parecer que 1.000 exemplares son poucos, pero non é así. Estamos empezando e a experiencia que imos adquirindo será fundamental para que en anos sucesivos os cultivos resulten máis fáciles’. En las piscifactoría de A Coruña, Pontevedra y Lugo, también se especializan en el cultivo de especies de sus respectivos medios.

Fuente: http://www.laregion.es