(Diario de Aysén).- Una contaminación en las aguas del litoral de la X y XI regiones producto de una gran cantidad de salmones muertos, fue denunciada por el senador Nelson Ávila, en calidad de presidente de la Comisión de Medio Ambiente, por lo que anunció que en los próximos días efectuará una visita a la zona a fin de conocer en terreno el problema que enfrenta la industria salmonera.

El congresista se trasladó a la Subsecretaría de Pesca y formuló una crítica ante la «pasividad de las autoridades», tras la fuga de unos 700 mil salmones que escaparon de centros de cultivo emplazados en el litoral de Puerto Montt y Calbuco, el 31 de diciembre pasado.

Al respecto indicó que las empresas han atribuido el episodio a las malas condiciones climáticas que destruyeron las balsas-jaulas. Para los trabajadores salmoneros en tanto, esta fuga sería más bien intencional y que habría sido programada por las empresas a fin de evitar los costos de las cosechas de un producto en mal estado y bajo precio, justificando así los próximos despidos en el sector de Calbuco, dijo.

«Se trata de un problema, que puede tener repercusiones más profundas. En este instante, se reconoce que una especie como ésta, depredadora, no sólo va a terminar con las especies silvestres que dan vida a nuestra pesca artesanal sino que también, la contaminación que llevan consigo puede tener alcances insospechados, no sólo para la biomasa sino que también para las personas», según publicó ayer el sitio web del Senado.

SITUACIÓN EN MELINKA

Asimismo tal situación se suma a «la reciente y grave emergencia sanitaria que han creado miles de salmones muertos que están siendo acumulados al interior de las balsas-jaulas en el sector de Melinka, Región de Aysén. Todo, contraviniendo las disposiciones sanitarias vigentes respecto al manejo de mortalidades», dijo el parlamentario.

Por su parte el concejal de la comuna de las Guaitecas, Marcos Saavedra dio a conocer una denuncia sobre la base de antecedentes que le plantearan pobladores del sector Repollal, por el impacto medioambiental que se está provocando debido a la contaminación en las aguas dada la mortalidad de salmones en algunos centros que están frente a Repollal.

“Existe registro de alta cantidad de peces muertos flotando en las jaulas con una capa de grasa acumulada desde ya varias semanas. Un centro de salmones cuenta con 12 jaulas y cada una contiene alrededor de 30 mil peces, y la cantidad de peces muertos está sobre los 20 mil (…) esto está provocando que los peces -debido a la cantidad de exceso- están saliendo de las jaulas y llegan a la costa”, expresó.

Asimismo dijo que en las tareas desarrolladas por los operarios, se utilizarían diversos líquidos y químicos con riesgos hasta la fecha desconocidos para la salud humana. Agregó que los químicos empleados afectan el desarrollo de las especies naturales, luego que incidirían en el estado larvario.

“En el sector de Repollal, la gente trabaja en la recolección de algas y durante el año trabaja en la extracción de erizos, lo que también se ve afectado producto de la alta cantidad de químicos y esto produce un alto impacto socioeconómico a la comunidad”, expresó el concejal.
Los sindicatos de pescadores se encuentran efectuando los contactos con los ejecutivos de las empresas a fin de realizar una reunión de carácter urgente para enfrentar el problema y buscar soluciones.

Paralelamente los propios sindicatos se encuentran efectuando contacto con especialistas en la materia, a fin de que puedan constituirse en la zona para llevar a cabo la toma de muestras e iniciar una investigación

Peces muertos arrojados al mar

Nelson Ávila, acotó que en la segunda semana de diciembre, Custodio Cerón, dirigente del Consejo Regional de la Pesca Artesanal de la X Región, denunció que barcazas de empresas salmoneras no identificadas, arrojaron al mar centenares de cadáveres de salmones frente a las costas de Carelmapu, sobre las áreas de manejo de la pesca artesanal local.

A lo anterior se sumaría que el 30 de diciembre, una barcaza que transportaba recipientes con cadáveres de salmón hacia la Isla de Chiloé, se volcó frente a la boca del Fiordo Comau, perdiendo su carga.

Se senador, aseguró que los casos se van a multiplicar en el futuro de acuerdo de la información que él maneja y que fue suministrada por trabajadores, personas ligadas a la industria y dirigentes sindicales.

«De ser esto así, estamos en presencia del mayor desastre ecológico producido por una industria que desgraciadamente en Chile se encuentra actuando en total impunidad. A diferencia con otros países como Estados Unidos, o continentes como Europa, donde situaciones como éstas son drásticamente sancionadas y las industrias tienen que responder de los daños causados», precisó el legislador.

Manifestó que «aquí puede estar en ciernes y en gestación un doble fraude. En primer lugar, a todo nuestro país por el daño ecológico. En segundo término, la industria especuladora que probablemente, tras algo deliberado como estas fugas, sean objeto de la petición de indemnizaciones lo que por supuesto sería moralmente inadmisible».

Fuente: http://www.diarioaysen.cl/