La encargada del programa de salmonicultura de Fundación Terram, Giuliana Furci, dio a conocer la preocupación frente a una seguidilla de graves hechos, y reiteró un llamado a las autoridades y a las empresas para poner fin a los daños en los ecosistemas del sur de Chile.

“A la crisis sanitaria que ha enfrentado la industria salmonera, hoy vemos como se suman 5 nuevos eventos que dan cuenta del alto impacto ambiental que produce el cultivo de especies exóticas en nuestro país”, declaró la encargada de Terram.
 
Furci, enumeró los últimos incidentes:
• Escape de 190.000 salmones de más de 4kg c/u de Mainstream en la Isla de Puluqui, zona de Calbuco
• Escape de 500.000 truchas de la empresa Aguas Claras, filial de AquaChile
• Presencia de 12 jaulas con cerca de 40.000 salmones putrefactos c/u en la localidad de Repollal en Melinka, propiedad de AquaChile
• Caída al mar de bins con salmones cosechados en la zona de Guafo
• Caída al mar de bins con salmones cosechados en la zona de Hualaihué
 
“El escape de salmónidos es un problema que trasciende lo medioambiental, mermando de manera directa el bienestar de la comunidad debido a la disminución de los peces silvestres depredados por los ejemplares fugados. En estos casos, el sector de la pesca artesanal es el más perjudicado. Además, no hay claridad de cuántos de estos peces escapados estaban con virus ISA. Hay una serie de datos que las autoridades y las empresas deben dar a conocer a las comunidades afectadas y a la ciudadanía”, declaró Furci.
 
Finalmente, la profesional señaló que “estos verdaderos desastres ambientales son causados, al menos en parte, porque han autorizado cultivos de salmones en áreas donde las condiciones climáticas no son adecuadas. Reiteramos la necesidad de modificar las prácticas de las empresas, la legislación y no permitir la expansión de la industria a las Regiones de Aysén y Magallanes en las actuales condiciones”.

Fuente: Fundación Terram
www.terram.cl