TEGUCIGALPA (La Tribuna).- En el presente año Honduras podría incrementar sus divisas en 200 millones de dólares por concepto de exportaciones de camarón, debido a los buenos precios de valor agregado de este producto, informó el gerente de Granjas Marinas, Jacobo Paz.

El empresario destacó que los precios de los productos hondureños, especialmente de los que tienen valor agregado, se han mantenido en diferentes mercados, especialmente el europeo y los Estados Unidos, pese a la crisis financiera.

Según Paz en el 2008 se exportó 160 millones de dólares en camarón, aunque al final del año experimentaron problemas con los precios.

“El valor agregado implica un producto normalmente cocinado, con mejor empaque en unidades más pequeñas e incluso hasta se exportan pinchos de camarón, que se venden a buen precio”, señaló.
Entre los nuevos mercados que se han abierto con buen suceso, está el mexicano, ya que se exportaron cinco millones de libras y este año esperan venderles ocho millones.
“El producto hondureño tiene la ventaja que es integrado, mientras que en otros países es atomizado, teniendo problemas con la calidad”.

Honduras creció en productividad, ya que se siembra con mayor intensidad y en valor agregado se mejora en precio, al punto que una libra de camarón mediano, solamente congelado en una caja anda en el orden de los dos dólares, pero si se pela y cocina alcanza hasta los cuatro dólares.

No obstante, advirtió que en Honduras sólo hay cuatro fábricas de empaque de camarón y a raíz del aumento salarial decretado por el gobierno a 5,500 lempiras mensuales, también subirán los costos de producción y tienen que competir con mayor intensidad con Nicaragua, donde los costos de operaciones son más bajos.

“La industria pierde competitividad, nosotros competimos con Nicaragua, esa industria camaronera es vecina y usan el mismo Golfo de Fonseca, las empresas hondureñas que procesan camarón van a tener costos más altos que las nicaragüenses”.

“Puede pasar que el camarón hondureño sea procesado en Nicaragua y exportado por Nicaragua, beneficiándolo en la generación de divisas” explicó.

“Las plantas nicaragüenses van a tener costos más bajos que las hondureñas, entonces los pequeños productores que usan estas plantas van a ir a procesar a Nicaragua en vez de quedarse en Honduras, lo que puede generar problemas de competitividad”.

Fuente: http://www.latribuna.hn