Por: Veronique LaCapra
The Cutting Edge News, USA
A pesar de los posibles problemas ambientales, los especialistas dicen que la acuicultura puede ayudar ha estimular la recuperación de las poblaciones naturales de peces y otras especies acuáticas, y provee alimentos e ingresos para los pequeños productores en los países en desarrollo.

La acuicultura viene siendo practicada por miles de años. Jim Diana, un profesor de recursos naturales en la Universidad de Michigan, dice que los primeros libros sobre acuicultura fueron publicados en China, 400 AC.

Asia continua dominando el cultivo de peces y otras especies acuáticos, representando aproximadamente el 92% de la cosecha mundial.

“Pero,” manifestó Diana, “Existe acuicultura en EEUU y virtualmente en cada continente a excepción de la Antártida.”

De acuerdo a la Organización para la Alimentación y Agricultura de las Naciones Unidas, la producción anual de la pesca comercial se ha estabilizado en cerca de 95 millones de toneladas, mientras que la acuicultura se viene incrementando a una tasa anual de 9% desde 1970. En el 2005, las piscigranjas produjeron 48 millones de toneladas (un tercio del total cosechado). “Y si Ud. mira en términos de cuantas personas comen,” dijo Diana, “la acuicultura probablemente produce cerca del 50% del pescado que se consume, debido a que una gran parte de la captura pesquera no esta destinado al consumo humano.”

Pero, Diana resalta, que existen impactos ambientales asociados con los diferentes tipos de acuicultura. El los describió en una revisión publicada en la edición de enero del Journal BioScience.

Probablemente lo mas problemático es la diseminación de especies no nativas o especies especialmente criadas, cuando los peces de cultivo escapan de los estanques y jaulas. Diana dice que la mejor forma de evitar la diseminación de especies invasoras es la crianza de peces que son nativas en el área.

Otros problemas potenciales incluyen la contaminación con nutrientes de la alimentación excesiva y los productos de desecho, y la limpieza de áreas ambientalmente sensible para construir estanques para la acuicultura. Además, cuando los estanques son llenados con agua de mar (por ejemplo para el camarón) la sal puede contaminar el suelo.

Diana puntualiza que el uso de las menoscabadas poblaciones silvestres para el cultivo, o como alimento para los peces de cultivo, es otro de los problemas.

Diana enfatiza que cuando se práctica sustentablemente, la acuicultura puede beneficiar el ambiente a través de la reducción de la presión sobre la pesca comercial y ayudando a recuperar las poblaciones silvestres. Don Webster, un especialista en extensión de la Universidad de Maryland esta de acuerdo. Desde finales de los años 70, el trabajo en apoyar el desarrollo de la acuicultura en la región del Atlántico de EEUU, especialmente en la bahía Chesapeake, el estuario mas grande de la región.

Webster explicó que cuando empezó a trabajar en Maryland, hubo varios miles de extractores que cosechaban las ostras en bahía Chesapeake.

“Actualmente, nuestra industria probablemente cuenta con 150 personas.”

Las enfermedades, pobre calidad de agua y décadas de sobrepesca han reducido drásticamente las poblaciones naturales de la bahía.

Webster ve a la acuicultura como una vía para traer a las ostras de regreso. Un hatchery viene siendo usado para crear santuarios de ostras, donde la cosecha esta prohibida. En adición a estos santuarios protegidos, explica Webster, también existen reservas de gestión, en donde las ostras enfermas son removidas y reemplazadas con semilla de hatchery libre de enfermedades. Luego se permitirá crecer a las ostras hasta que el 60% de ellos tenga al menos 10 cm de longitud. Una vez que las ostras han alcanzado el tamaño adulto, las reservas serán abiertas para la cosecha.

Diana también cree en los importantes beneficios de la acuicultura, particularmente para las personas en los países en desarrollo. De acuerdo con Diana la acuicultura en los países en desarrollo es comúnmente practicada por productores a pequeña escala.

“Esto brinda mas empleo y calidad de vida,” destacó Diana.

La acuicultura también contribuye a la seguridad alimentaria local y genera ingresos.

Se espera que la demanda mundial por alimentos de origen acuático se incremente, y Diana predice que la acuicultura continuara siendo el sistema de producción de alimentos de mas rápido crecimiento.