OVIEDO (La Nueva España).- Encontrar el pienso ideal. Ése es uno de los principales retos a los que se enfrentan los científicos para acometer la cría en cautividad de especies como el erizo de mar, la almeja o el pulpo.

Por eso uno de los apartados específicos de los planes de recuperación es el diseño de la dieta ideal para lograr engordar ejemplares fuera de su hábitat.

Lo primordial es dar con el pienso adecuado. En el caso del oricio no es tan complejo como con el pulpo, una especie tan exquisita que no se conforma con cualquier tipo de alimento.

El plan para la recuperación del oricio marcha a buen ritmo en Asturias. En los Islotes Pantorgas de Tapia se soltaron 1.200 ejemplares en junio. A los cien días se comprobó que un doce por ciento se había asentado en la zona, un valor considerado «normal» por los expertos.

El proyecto asturiano se lleva a cabo en coordinación con las comunidades de Canarias y Galicia, donde se realizan estudios de engorde en bateas similares a las empleadas para la cría de mejillones.

La cría de almejas en Asturias se lleva a cabo en dos zonas bien definidas: las rías de Villaviciosa y del Eo. El censo de mariscadores es de 25 personas. Podría aumentar si los planes de recuperación avanzan.

El Centro de Experimentación Pesquera repobló en julio de 2006 con 55.000 alevines de almeja fina la ría de Villaviciosa.

Los alevines se consiguieron en el criadero de Castropol, a partir de reproductores obtenidos en la ría maliaya.

Fuente: http://www.lne.es