GUAYAQUIL (El Telégrafo).- La revisión del sistema de financiamiento del Plan Nacional de Control (PNC) y la reforestación de los terrenos donde están instaladas camaroneras irregulares, fueron entre otros los temas de mayor debate de la reunión de trabajo que tuvieron los representantes del sector acuícola con el ministro de Agricultura, Walter Poveda, en Guayaquil.

En el primer punto, los productores de camarón solicitaron al Ministro estudiar nuevamente el mecanismo de pago por libras exportadas que tiene el PNC del Instituto Nacional de Pesca (INP), que es considerado por varios gremios, principalmente los pequeños y medianos productores, como perjudicial.

“(El mecanismo) es injusto, porque un camaronero que tiene 5 hectáreas paga lo mismo que uno que tiene 1.000 hectáreas”, manifestó Urgin Crespo, productor camaronero del cantón Pedernales, provincia de Manabí.

Ante ello, el director del INP, John Gumbs, quien dio una breve rendición de cuentas de su gestión, dijo que esas solicitudes no son nuevas, sino que vienen desde años atrás, y “como tal la venimos evaluando y hemos tomado acciones para asistir al sector siempre enmarcados en las leyes de la Unión Europea (UE)”.

Gumbs mencionó que una de las acciones implementadas es la reducción del precio de la revisión a través del PNC, que antes costaba 1.700 dólares y ahora 1.000. Sin embargo, persiste la inconformidad porque los pequeños y medianos acuacultores aseguran que el  valor equitativo no considera la extensión de tierras de cada usuario.

Mientras que el debate del decreto (número 1391) de regularización del sector camaronero, por poco altera la normal realización de dicha sesión, pese a que fueron suspendidas hasta marzo de 2010 tres disposiciones de ese documento: los nuevos valores por ocupación de zonas de bahías y playas para la cría de camarón y los plazos para regular los terrenos ilegalmente ocupados o los revertidos al Estado.

En el caso de los camaroneros de Pedernales, que actualmente son alrededor de 600, los cuales tienen un promedio de 20 a 25 hectáreas cada uno, quieren regularizarse, pero insisten en que la reforestación de tierras, que anteriormente fueron manglares, reducirá la oportunidad de trabajo a las personas que viven de esta actividad.

Además, habría un costo económico. Según Crespo, cada hectárea de piscina de camarón produce actualmente un promedio de 3.500 dólares al año, y con la idea de reforestar el manglar en más de 20.000 hectáreas de producción unitaria, se dejaría de producir alrededor de 70 millones de dólares, lo cual representa el 10,8% de los ingresos que generó la exportación de crustáceo en 2008, que fue de 650 millones de dólares.

“Nosotros queremos regularizarnos, pero también deseamos que la reforestación no sea dentro de las unidades productivas, porque ahí perdemos áreas de crianza de camarón. Por eso, lo que hemos planteado es que (la recuperación de manglar) se haga fuera de las camaroneras”, enfatizó Crespo.

El ministro Poveda manifestó que el tema de la regularización es un asunto que solicitaba el mismo sector años atrás, solo que en otros gobiernos no había la atención adecuada al pedido.

El funcionario subrayó que no hay ningún tipo de inconformidad ante el tema, porque –a su juicio- justamente las personas que demuestran desconcierto son las que han cometido irregularidades a nivel de uso de suelo y tala de manglares.

“Entonces nosotros por un grupo pequeño (de camaroneros) a nivel nacional no revertiremos este programa –pese a estar suspendido- por ser decisiones que justamente previenen que los pequeños y micro camaroneros no sean los afectados”, dijo Poveda.

Ante ello, el subsecretario de Acuacultura, Guido Coppiano, mencionó que actualmente han recibido 70 carpetas de camaroneros que desean regularse, de los 44.000 que se estiman son irregulares.

 De acuerdo con el Decreto, la reforestación de las áreas afectadas con la tala de manglar debe efectuarse en el plazo de un año a partir del inicio del trámite de regularización.

Las camaroneras asentadas en áreas protegidas deberán desocupar el área de forma inmediata.

Gremio preocupado por robos

La Cámara Nacional de Acuacultura (CNA) informó que en 2008 el sector camaronero fue víctima de una serie de robos y asaltos de parte de bandas organizadas, que atacan y arremeten en contra de productores, instalaciones camaroneras y los transportes utilizados para movilizar la producción acuícola.

César Monge, presidente de la CNA, manifestó que el gremio ha enviado más de diez comunicaciones a las autoridades del Ministerio de Gobierno informando los delitos.

En un último comunicado, se informó que solo en El Oro, en los últimos meses han ocurrido alrededor de 24 delitos, siendo los más comunes el robo de motores fuera de borda y libras de camarón.

Ante ello, el ministro de Agricultura, Walter Poveda, manifestó que se reunirán con las autoridades de seguridad interna y externa del Gobierno para buscar algún mecanismo de vigilancia para el sector.

“No se debe tratar el tema como un asalto común, sino que esto ya implica una especie de piratería o grupos organizados bien armados”, mencionó Poveda.

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