(Terra).- El Ministerio de Sanidad y Consumo ha asegurado hoy que los agentes detectados en el 'panga' (un tipo de pescado) procedente de Vietnan no entrañan, de acuerdo con la normativa europea, riesgo para la salud humana.

El Ministerio de Sanidad ha hecho pública una nota después de que la Comisión Europea haya confirmado que entró pescado 'panga' contaminado a Vigo (Pontevedra) procedente de Vietnam en julio y que las autoridades españolas 'no tomaron medidas específicas' sobre ese producto, sino que hicieron otros controles a alimentos acuícolas de terceros países.

La comisaria europea de Sanidad, Androulla Vassiliou, ha afirmado, en una respuesta parlamentaria escrita, que España le confirmó la contaminación del pescado importado (procedente de la acuicultura).

Los análisis efectuados en España no han detectado la presencia de patógenos considerados peligrosos por la normativa europea, según Sanidad, que ha señalado que sí hubo resultado positivo en otros agentes que no constituyen riesgo para la salud, 'por lo que no figuran en los criterios de seguridad del citado reglamento europeo'.

Según este Ministerio, las partidas de panga que entraron por los puertos de Vigo y Bilbao fueron analizadas por los servicios de Inspección Fronteriza de la Subdirección de Sanidad Exterior de este Ministerio en julio de 2008.

Estos productos se someten a controles documentales, de identidad y físicos, y el Ministerio de Sanidad y Consumo estableció además controles 'reforzados' tras las alertas transmitidas a través del Sistema de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos (RASFF) y mediante el Programa Coordinado de Controles de Sanidad Exterior, donde se incluye entre otros productos alimenticios el pescado de acuicultura como el panga.

En la carta que el Ministerio de Sanidad y Consumo envió a la Comisión Europea en respuesta a su requerimiento de información se explicaron 'detalladamente', según el Ministerio, los controles que realizaron y los resultados de los análisis.

Según la misma nota, al cumplir con la normativa vigente, no se puede impedir su comercialización en el mercado español.

Para asegurar que los productos cumplen con los requisitos de la legislación vigente, los Puntos de Inspección Fronteriza realizan controles físicos, que incluyen la inspección visual, pruebas de laboratorio sobre el terreno y tomas de muestras oficiales para su análisis posterior en laboratorios acreditados.

El Ministerio de Sanidad ha aclarado que la Subdirección General de Sanidad Exterior lleva a cabo además un control adicional de las partidas de alimentos procedentes de terceros países a través del Programa Coordinado de Controles de Sanidad Exterior.

En el caso de productos de la pesca de la acuicultura se aprobó la realización de 100 controles de laboratorio adicionales hasta final de año para detectar microorganismos patógenos, medicamentos y sustancias prohibidas.

Los Servicios de Sanidad Exterior realizan, según Sanidad, un control 'exhaustivo' de todas las partidas de productos de origen animal para verificar el cumplimiento de las medidas descritas.

La importación de esos productos queda supeditada al resultado de dichos controles, ha aclarado la misma fuente, que ha señalado que todas las partidas que no superan los controles sanitarios efectuados en los PIF son inmediatamente rechazadas, y comunicadas al Sistema de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos (RSAFF) a través de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN).