GUAYAQUIL (El Telégrafo).- Durante los últimos 12 meses, a lo largo del perfil costanero del país, un total de 24 empresas vinculadas al sector camaronero (7 camaroneras y 17 procesadoras) ha sido víctima de una serie de robos y asaltos por parte de bandas de delincuentes.

Los hechos delictivos, que van desde el robo de motores fuera de borda hasta ingentes cantidades de cosechas de camarón, han ocasionado a las empresas perjuicios económicos que oscilan entre los US$ 20.000 y US$ 100.000.

Así lo denunció la Cámara Nacional de Acuacultura (CNA), a través de su titular, César Monge, quien dijo que su sector se ha convertido en el más inseguro de Guayaquil. “En seis meses siete empresas fueron asaltadas con una pérdida que supera los US$ 500.000”.

El gremio acuicultor ha presentado las denuncias de estos delitos ante la Fiscalía y la Autoridad Marítima y espera coordinar acciones en conjunto con las autoridades del Gobierno para poder reducir el impacto de estos elementos delictivos que afectan gravemente a la industria acuícola nacional.

La CNA insistió en los efectos que en los actuales momentos tienen los actos delincuenciales sobre la competitividad del sector, los cuales se relacionan directamente con los altos costos de seguridad en los que incurre el gremio para proteger la producción exportable.

Monge indicó que ha enviado más de diez comunicaciones a varios ministerios informando de los sucesos ocurridos y dijo que espera la oportuna respuesta de las autoridades.

El último caso registrado se dio el 23 de diciembre del año pasado, en el sector de Sabana Grande, en la provincia del Guayas, cuando una embarcación camaronera que navegada en el Golfo de Guayaquil fue interceptada por un grupo de delincuentes, que se apoderaron de 1.000 sacos de alimento balanceado.

Este tipo de acciones delictivas no solo pone en peligro la vida de las miles de familias que subsisten de esta actividad, sino que también produce un perjuicio directo a la competitividad del sector, afirmó el presidente de la CNA.

“El sector hace lo posible para competir en los mercados, pero con los niveles de inseguridad es muy difícil trabajar. Eso afecta las ventas y los ingresos de las empresas”, dijo Monge, quien agregó que hasta agosto pasado la industria registró una producción de 200 millones de libras, de los cuales el 60% se concentra en Guayas.

Pero esta situación no solo se refleja en las denuncias presentadas por la CNA, sino también en la reciente comunicación enviada por la Oficina Comercial de la República de China y Taiwan, que en diciembre dirigieron al ministro de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca, Walter Poveda.

Los asiáticos enviaron una solicitud formal pidiendo la urgente atención del Gobierno a los ataques que ha sufrido en los últimos tiempos, la colonia camaronera de taiwaneses de El Oro, por parte de los denominados “piratas”, quienes atacan y saquean las instalaciones camaroneras y los transportes utilizados para movilizar la producción, poniendo en riesgo la vida de los trabajadores. El problema se origina porque las empresas deben transportar su producto a las empacadoras y en el trayecto son abordadas por los delincuentes.

Las denuncias indican que los delincuentes roban las cosechas de las camaroneras que tienen como destino los mercados internacionales, así como también los  balanceados que se utilizan para alimentar el crustáceo.

El jueves anterior, los sectores involucrados en esta problemática se reunieron y anunciaron medidas preliminares, mientras diseñan un plan de fortalecimiento de la seguridad y delínean la ruta de acción que seguirán para tratar de combatir este problema.

Jaime Ayala, jefe de la Dirección Nacional de los Espacios Acuáticos (Dirnea), manifestó que se incrementará personal y se reforzará la vigilancia en las zonas de playas, bahías y en los esteros por donde se transporta el camarón, en procura de que no se registren asaltos.

“La primera acción será intensificar los patrullajes con las lanchas guardacostas en los sectores donde se han producido los asaltos y emplear  una medida disuasiva para que los delincuentes desistan de sus propósitos”, dijo el oficial, quien agregó que Inteligencia Naval trabaja para identificar a los delincuentes.

El Cuerpo de Guardacostas cuenta con 12 lanchas que están distribuidas a nivel nacional. Sin embargo, el oficial explicó que en los sectores donde se registra mayor incidencia de este tipo de delitos, el número de lanchas resulta insuficiente.

Para compensar esta falencia, la Dirnea planea reactivar los Puestos de Auxilio Marítimo en sectores del río Guayas y del canal El Morro, con la intención de que cuando se produzca un delito, una lancha con personal armado y equipado pueda reaccionar oportunamente. Este patrullaje será reforzado en tierra por la Policía.

Yahira Piedrahíta, directora nacional de Acuacultura, indicó que la Subsecretaría del ramo iniciará operativos para verificar que las descabezadoras que están recibiendo pesca (camarón que se procesa en aguaje), cuenten con los documentos que respalden la procedencia del producto, o sea las guías de remisión que deben ser entregadas cuando se transporta el crustáceo.

La funcionaria confirmó que hay constantes reportes de atracos de la zona de la provincia de El Oro (Huaquillas, Hualtaco, Puerto Bolívar) y también en el Golfo de Guayaquil y el canal de El Morro.

“Los camaroneros manifiestan que entre un 15 y 25% de la producción general es mermada por los contínuos ataques de los piratas a las camaroneras y a los medios de transporte”, dijo Piedrahíta.

Sandro Coglitore, uno de los afectados, manifestó que los robos son a diario y que las 3.000 camaroneras y 40 plantas procesadoras, que forman el sector, son blancos constantes de los ‘piratas’. “Se han registrado, en varias ocasiones, robos de contenedores con camarón de exportación cuando se dirigían al puerto. Asimismo, casos en que se han sustraído hasta el combustible de las estaciones de bombeo para luego venderlo a menores precios”, dijo.

Fuente: http://www.telegrafo.com.ec