SANTIAGO (Ecoceanos).- Mientras en Chile el gobierno despliega varios esfuerzos estatales para ayudar a la industria nacional y multinacional del salmón a salir de la crisis generada por el bajísismo estándar sanitario con que se ha manejado, diversas son las consultas que florecen acerca del rol que el Estado Noruego ha jugado en la actual situación teniendo en cuenta que dos grandes empresas de ese país operan en Chile y forman parte de la directiva de los industriales del salmón, SalmonChile.

El virus ISA se ha diseminado a lo largo de más de dos mil kilómetros en las regiones sur australes de Chile y fue en empresas de capitales noruegos donde apareció primero. Además son las más afectadas con la mortalidad de estas especies exóticas, la disminución de la producción, los despidos masivos y el cierre de factorías y centros de cultivo.

Ante esto, y en un contexto de desaceleración de la economía chilena, el gobierno salió al rescate de las empresas afectadas garantizando a la banca privada hasta el 60 por ciento de préstamos que soliciten compañías salmoneras nacionales y multinacionales por un monto total de hasta 450 millones de dólares.

Frente a esto, la administración de la presidenta Michelle Bachelet recibió críticas transversales de amplios sectores políticos y ciudadanos. Pero recién algunas preguntas están apuntando más lejos, hacia los territorios nórdicos: ¿Tienen responsabilidad las empresas nórdicas en la introducción del virus de la Anemia Infecciosa del Salmón (ISA) en Chile? ¿Qué hará el Estado noruego frente a esta situación ya que una de estas empresas afectadas por el virus tiene capitales fiscales?

NORHWAY-SOUTHWAY

Para el senador Alejandro Navarro “la crisis que afecta a la salmonicultura -el virus ISA- tiene un claro precedente en la desregulación y falta absoluta de control y despreocupación del Gobierno y las autoridades sanitarias”.

Navarro dijo a Ecoceanos News que “todos los antecedentes indican que la crisis pudo ser evitada, pero factores externos e incluso contradictorios al interior de la propia industria han posibilitado esta situación, es decir hay una responsabilidad endógena”.

El parlamentario aseveró que “la responsabilidad de las compañías Marine Harvest yCermaq/Mainstream, esta última que tiene incluso acciones del Estado Noruego, obligan a la intervención del Estado. El Estado chileno puede y debe solicitar informes al Estado Noruego respecto del control accionario del Estado Noruego en estas empresas. Esto forma parte de las relaciones internacionales comerciales, pero también del respeto entre ambos estados”.

Navarro dijo que “estas industrias gozan de exclusividad y de tratamiento preferencial puesto que para algunas cosas son tratadas como empresas privadas y en otras como empresas de estado. Ahora se le está tratando como empresa privada con mucho recurso en subsidio e intentando dejar de lado la responsabilidad del dueño del 43% de estas empresas, que es el Estado Noruego, que sin duda tiene responsabilidad en los manejos erráticos y desastrosos que estas empresas han tenido”.

“Si una empresa chilena hubiese cometido eso en el extranjero y su propiedad fuese el 43% del Estado de Chile tendríamos una exigencia directa para que responda y subsane el daño causado”, señaló el legislador.

Por su parte, el senador Nelson Ávila opinó que “me parece una vergüenza que nosotros sigamos en la política de subordinación total a intereses transnacionales. Ahí es cuando uno duda mucho de la autonomía de los gobiernos para tomar determinadas decisiones”.

EMPRESAS NORUEGAS EN MAGALLANES

Por su parte el Secretario General de los pescadores artesanales agrupados en CONAPACH, Cosme Caracciolo, afirmó a Ecoceanos News que “la industria salmonera que funciona en Chile es una industria multinacional y por tanto la forma como se maneja ya no solo le compete al Estado chileno y a la sociedad nacional. A las empresas noruegas, a su gobierno y a los ciudadanía de Noruega debemos comenzar a preguntar que información tienen sobre la actual crisis y como enfrentaran este problema”.

“El virus no solo está afectando a las salmoneras, también a todo el ecosistema y a diferentes otros sectores productivos, pero también afecta a la imagen de algunas regiones turísticas y a Chile en general que ya está apareciendo a nivel internacional como un lugar de plagas e introducción de especies exóticas en nuestros mares”.

Y desde la Patagonia, donde el primer caso de virus ISA se registró en un centro de cultivo que vinculó a la multinacional Marine Harvest en este hecho, el coordinador de Patagonia sin Salmoneras afirmó que “el daño potencial que se le está causando a la región es enorme. Las aguas de esta región son consideradas internacionalmente como unas de las más puras y prístinas del mundo. Los productos que se extraen acá cumplen con todas las normas internacionales de exportación, siendo fuente de ingresos para un sector importante de la población”.

“Esto podría verse seriamente afectado si las empresas que producen salmón en la región empiezan a medicar su produccion debido a la presencia del virus ISA. Virus que se presentó oficialmente en el centro Caleta Délano de la empresa Aquimag quienes le arrendaban las instalaciones a Marine Harvest para la críanza de reproductores de salmón”, expresó la Coalición Patagonía sin Salmoneras.

La aparición del virus ISA en Magallanes fue reconocida por la filial noruega de Marine Harvest en Chile, pero luego ocurrió un curioso proceso en que la multinacional se veía involucrada en arriendos, traspaso, desmentidos e “hipótesis”, como lo consideraron altos funcionarios del cuestiona Servicio Nacional de Pesca.

Desde la Patagonia occidental también señalan que “otro sector que podría verse afectado es el turismo de intereses especiales. La responsabilidad de introducir especies exóticas con enfermedades asociadas es un tema sumamente delicado y las empresas responsables de este daño tienen la obligación moral de responder y reparar el daño causado”.

Fuente: http://www.ecoceanos.cl/