Alaska. Una planta procesadora clausurada tras ser acusada de permitir que se pudrieran 400 toneladas de salmón y de robar a los pescadores, ha sido sindicada de cinco faltas relacionadas con una "catástrofe ambiental y económica".

La oficina del secretario de Justicia de Alaska formuló esta semana las acusaciones a la firma Wild Alaskan Seafood Co. LLC, y su gerente, Jeremy M. Olive. Además, fueron acusados la firma bancaria de la empresa, Strategica Import-Export Financial Group LLC, y su gerente, Jay Enis.

 

Ni Oliver ni Enis formularon comentarios el jueves.

 

De ser convictos, ambos podrían ser condenados a un año de cárcel por cada acusación, y la corporación multada con 200.000 dólares por cada acusación.

 

Oliver tenía poca experiencia en la industria piscícola de Alaska cuando contribuyó a crear Wild Alaskan Seafood en el 2004 con la idea de congelar el salmón completo para su envío a los mayoristas de otros estados.

 

Cuando los inspectores de salud llegaron el 20 de julio a examinar la planta, sus empleados habían amenazado con ir a la huelga por no haber recibido sus salarios. El funcionario de salud Ernie Thomas encontró carne de salmón contaminada por todas partes, Oliver había dejado de acudir a la fábrica procesadora y Strategica había obtenido un mandamiento judicial temporal que lo declaraba un intruso en caso de intentar el acceso, lo que habría obligado a la policía a detenerlo.

 

El pescado malogrado fue destruido ara evitar una catástrofe de salud pública y asegurar la integridad y reputación de la industria piscícola de Alaska, según los fiscales.

 

La fiscalía estima que en el caso de Oliver unas 368.400 kilos de salmón se pudrieron y unos 100 no recibieron sus salarios o recibieron una ínfima parte de su prometida paga.

 

Strategica fue disuelta administrativamente en septiembre del 2005 por la División de Corporaciones de la Florida.