(La Mañana). La Associació de Pesca Esportiva de la Vall de Boí está muy cerca de conseguir uno de sus proyectos más ansiados y trabajados, como es la construcción de un centro piscícola en el municipio.

 

El proyecto arranca años atrás, cuando el colectivo planteó, por primera vez a la Administración, la habilitación de un centro de reproducción de trucha autóctona en una zona próxima a la residencia de la Farga. Desde entonces, el proyecto ha tenido que sortear una larga lista de exigencias por parte de los diferentes estamentos y los pescadores han tenido que ir adaptándolo a los requisitos de los organismos competentes.

 

El proyecto, cuyo estudio de impacto visual pasa el 30 de marzo por la Comissió Provincial d’Urbanisme (último trámite antes del inicio de las obras), ha conseguido finalmente la concesión de agua de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE)-50 litros por segundo para la aclimatación de las truchas-, la autorización de vertido de aguas residuales de la CHE y la Agència Catalana de l’Aigua (ACA) y el supuesto beneplácito de los ecologistas. El último trámite era el estudio del impacto visual que también se le exigía y que una vez aprobado permitiría iniciar las obras este año.
Uno de los agentes que ha jugado un papel más activo en el proceso administrativo del proyecto es el Parc Nacional d’Aigüestortes, ya que el centro piscícola discurre junto al Parc y es éste el que además subvenciona la obra, cuya primera fase parte con un presupuesto de 53.000 euros. El proyecto cuenta también con la colaboración del Ayuntamiento de la Vall de Boí.

Según explicó ayer el presidente de los pescadores de la Vall de Boí, Ramon Aixalà, el centro se ubicará en unos terrenos de la sociedad de pescadores, entre la presa de la Farga y el barranco del canal de Piricauba, y se basará en un canal de alevinaje de tipo extensivo, no una piscifactoría intensiva al uso. Acogerá 6 balsas para truchas adultas, de entre 15 y 20 centímetros, y 40 balsas para alevines, de 8 a 12 centímetros. Las balsas estarán integradas en el paisaje mediante una excavación natural y rodeadas de arroyos naturales y corrientes de aguas rápidas. El objetivo del centro es la recuperación y la cría de la trucha autóctona para evitar que siga entrando trucha foránea en los ríos de la zona (se cree que en la actualidad entre un 40 y un 50 por ciento de población piscícola de algunos tramos es foránea). Por ello, los pescadores de la Vall de Boí están abiertos a compartir su proyecto con otras sociedades de pesca vecinas.

Hasta ahora sólo hay reconocidas dos reservas naturales de truchas, en el río Sallent y el río Sant Nicolau. Adaptado el proyecto a los objetivos comunes con Aigüestortes, la sociedad de pescadores de la Vall de Boí afronta esta primera fase sin renunciar a una segunda fase, “si la primera tiene éxito”, según matizó Aixalà.

Endesa
En este primera fase, Aixalà señaló que también se aprovechará para desmantelar algunas edificaciones en ruinas de Endesa que hay en la zona y para reutilizar otras como parte de las instalaciones del centro piscícola. Por otra parte, y al margen del proyecto del centro piscícola, Endesa también proyecta en la misma zona la modificación de una línea eléctrica, y para ello se ha puesto en contacto con los propietarios afectados, entre ellos los pescadores de la Vall de Boí.

Fuente: http://www.lamanyana.es