Flavia Liberona, Directora Ejecutiva de Fundación Terram, declaró que “los resultados difundidos por PEW a partir de los estudios de  la FDA constituyen otro ejemplo más de las malas prácticas que desarrolla la industria salmonera chilena”.

“Las regulaciones ambientales de nuestro país son insuficientes y su fiscalización muy débil, lo que no permite siquiera detectar en el origen  de la línea de producción donde ocurrieron los malos manejos. Es lamentable que sean instituciones extranjeras, quienes marcan la pauta y denuncian hechos que ocurren en nuestro país. Claramente la normativa chilena no está a la altura de una industria de este tamaño, como es la salmonicultura chilena”, declaró Liberona.
 
Los químicos detectados el año pasado son benzoato de emamectina, pesticida usado en  Chile en forma indiscriminada y no regulada, para el tratamiento del Cáligus (piojo de mar) y los antibióticos ácido oxilínico y flumequina, que fueron encontrados en muestras de las empresas Cultivadores de Salmones Linao Ltda., Empresas Aquachile y Alimentos Cuisine Solutions, de acuerdo a lo informado por el periódico estadounidense. “Todas las sustancias detectadas se usan en forma indiscriminada en Chile, y causan daños ambientales y a la salud humana”, señaló la directora de Terram.
 
“Reiteremos que junto a los cambios regulatorios que se están impulsando y que serán aprobados en los próximos meses, es fundamental mejorar el Sistema de Información Pública, relacionado con las condiciones ambientales y sanitarias en que se desarrolla la actividad acuícola, no sólo por los potenciales riegos para la salud humana, sino también por los impactos en los ecosistemas”, recalcó Liberona.
 
Respeto a las justificaciones de las autoridades nacionales mencionadas en el artículo, Liberona fue enfática en señalar que “no es posible que se argumente que este tipo de problemas son consecuencia del crecimiento de la industria, por el contrario, estos hechos están basados en la debilidad regulatoria y mala fiscalización, que ha sido el caldo de cultivo para las malas prácticas ambientales y laborales, fuente principal de las excesivas ganancias de la industria salmonera en los últimos años”.
 
“Por último, reconocemos el esfuerzo que ha hecho PEW por acceder a la información de estos estudios, así como el trabajo que realizan las organizaciones del Pure Salmon Campaign, coalición de la cual Fundación Terram es parte. Estaremos atentos a los datos que se entregarán en lo próximos meses”, concluyó Liberona

Fuente: Fundación Terram www.terram.cl