MÉRIDA (Notimex).- Especialistas en maricultura iniciaron investigaciones orientadas a la reproducción de crías de pepino de mar, a fin de lograr su posterior producción comercial y dar así versatilidad a la captura de especies marinas en el litoral regional.

Ante la sobreexplotación de especies marinas en las costas de Yucatán, el investigador Miguel Olvera Novoa destacó que la comercialización del pepino de mar ofrece ventajas competitivas para la economía costera dado que el producto es altamente demandado.

Esto, explicó, principalmente en rubros como el de la industria farmacéutica y alimenticia del sureste asiático, así como en la de naciones desarrolladas.

El especialista del Centro de Investigación y Estudios Avanzados (Cinvestav) del Instituto Politécnico Nacional (IPN) unidad Mérida precisó que desde hace un semestre buscan mecanismos para impulsar el desove, manejo larvario y producción de crías, así como de las juveniles de la especie I. badionotus.

Detalló que hasta el momento han logrado la clasificación de cuatro especies de este animal, empero se estima que al menos existen 10 variedades diferentes del pepino de mar en Yucatán.

El valor en el mercado japonés, uno de los que más solicitan esta especie puede superar los mil 400 dólares por kilogramo en seco, estimó el entrevistado.

El alto precio que alcanza, explicó, se debe a que se le atribuyen cualidades farmacológicas gracias a que contiene sustancias que inhiben la aparición del cáncer, en especial de próstata y mama, así como en la atención de artritis, incluso en tratamientos de enfermedades inmunológicas como el VIH-Sida.

Agregó que las pruebas en laboratorio indican que esta especie tiene "una actividad antimicrobiana muy fuerte", además se ha comprobado que en el caso de la división de su cuerpo, incluso de manera espontánea, pueden sobrevivir ambas partes como dos entes diferentes.

Detalló que en la actualidad se centran en conocer los mecanismos de reproducción del pepino de mar, a fin de desarrollar un paquete tecnológico en un lapso no mayor de 24 meses.

En la actualidad, explicó, sólo en Baja California se realizan estudios vinculados a esta especie, con la diferencia de que en esa zona la especie fue devastada, mientras que en Yucatán apenas empiezan a conocerse sus ventajas económicas y productivas.

Por ello, dijo, aún estamos a tiempo de proteger y evitar que la especie del pepino de mar se vea afectada.

Olvera Novoa recordó que con base en estadísticas de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para la Agricultura y la Alimentación se estima que hasta 2004 la demanda de esta especie alcanzó la cifra de 40 mil toneladas, por ello su extracción indiscriminada.

A largo plazo, apuntó, la idea es que podamos desarrollar no sólo mecanismos de producción de la especie, sino que también pensemos en su industrialización, dado el alto valor agregado que tiene.

Por ello, anunció, en esta investigación contaremos con apoyo del área de farmacología del Cinvestav-IPN en la Ciudad de México.