Por: Marlen Castro
CHILPANCINGO (La Jornada Guerrero).- Por feo y depredador el pez sapo es considerado una plaga en la cuenca del río Balsas y por ello lo desprecian; sin embargo, investigaciones realizadas por la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo indican que lejos de ser un problema podría ser un detonador para resolver la situación económicos de los ribereños, por ello, la Comisión de Desarrollo Social del Congreso local exhortó a las dependencias del ramo a apoyar un proyecto para apuntalar la producción y comercialización de esta especie.

El diputado local del PRD, Miguel Angel Albarrán Almazán, presidente de la Comisión de Desarrollo Social, propuso este punto de acuerdo, que fue aprobado por unanimidad en el pleno, con una propuesta de adición de su par del PRI, José Antonio Reyes Pascasio, en la sesión ordinaria del pasado jueves.

Albarrán Almazán señaló en su punto de acuerdo que los vecinos del Balsas se quejan de la producción del pez conocido como sapo, diablo o pez armado, porque ha afectado a la población de tilapia, que es más fácil de comercializar.

Indicó que para encontrar una solución a la depredación de tilapias –que los pescadores de la zona consideran un problema grave–, junto con el legislador Ignacio de Jesús Valladares acudieron a una reunión con investigadores que desarrollan un proyecto sobre el pez sapo.

Tal investigación es auspiciada por la Universidad Michoacana y en ella participan otras nueve instituciones de educación superior, entre ellas la Universidad Estatal de Maringa, en Brasil, y la Universidad de Stirling, de Inglaterra.

Carlos Martínez Palacios, del cuerpo académico de Biotecnología y Acuicultura de la Universidad Michoacana, sostiene que a este pez en vez de diablo se le debería llamar ángel, por su importancia nutricional, ya que un filete contiene 91 por ciento de proteínas y es rico en omega 3, siendo un alimento ideal para quienes tienen problemas cardiacos y de colesterol alto.

Pero además de aprovecharse en la alimentación humana, el pez diablo se puede ensilar para alimentar ganado y aves de corral debido a que no tiene pérdida proteínica y además el propio ensilado puede ser aprovechado para la alimentación de la tilapia y del pez blanco.

Aunado a ese aprovechamiento, las escamas, huesos y piel puede ser utilizado para la elaboración de artesanías, lo que da valor agregado a los subproductos.

En su propuesta de adición, el legislador Reyes Pascasio agregó que en la pesca ribereña del Balsas el pez sapo o diablo representa 50 por ciento de la extracción y el otro tanto es la tilapia.

Señaló que en Brasil, de donde esta especie es originaria, tiene alta demanda y su precio en el mercado es más alto que de la propia tilapia, por lo anterior apoyó la propuesta de su par del PRD.

Los legisladores votaron unánimemente este punto de acuerdo, que incluye que diputados locales coordinen las acciones de las dependencias del ramo sobre las acciones del proyecto, para que el pez sapo se convierta en un detonador económico de la región.

Incluye una convocatoria a dependencias para que organicen mesas de investigación, talleres y estudios de factibilidad en la utilización de este pez, sobre todo en la viabilidad de su uso para la alimentación humana y ensilado para alimentar ganado o como fertilizante.

Fuente: http://www.lajornadaguerrero.com.mx